«No te puedes imaginar una Semana Santa sin imagen»


Felipe Aguilar tuvo la idea de realizar un proyecto ambicioso: que la Semana Santa guatemalteca fuera catalogada como Patrimonio Cultural de la Nación y Patrimonio de la Humanidad. Sin embargo, para ello debí­a planificar una serie de estudios con base cientí­fica para que fuera tomada en cuenta su propuesta.

Redacción La Hora
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De ello surgió un libro llamado «Contemplaciones», que ofreció el fundamento cientí­fico desde donde se analizó la Semana Santa, la cual ya fue considerada, el año pasado, Patrimonio Cultural de la Nación, y ahora están en el proceso para que la Unesco la declare Patrimonio de la Humanidad.

– Diario La Hora: ¿Es la Semana Santa guatemalteca un patrimonio de la humanidad?

-Felipe Aguilar: Queremos que Unesco en algún momento la pueda declarar patrimonio intangible de la humanidad, en primera instancia el Gobierno de la República de Guatemala la declaró patrimonio cultural de la Nación dado su conmemoración anual y el fervor con el que se vive, si tú ves no hay ninguna celebración a nivel nacional que realmente una a la nación, tú ves por ejemplo el Viernes Santo en cualquier plaza o centro urbano se está conmemorando la Vida, Pasión, Muerte de Nuestro Señor, entonces es una celebración que se lleva a cabo año con año y a la vez se convierte en un reflejo del guatemalteco como identidad.

– DLH: ¿Es cómo la fiesta la que más une?

-FA: Lo que pasa es que hay términos que da miedo utilizar, es como una celebración, una conmemoración a la Vida, Pasión Muerte y Resurrección de Nuestro Señor, o sea es una celebración bien entendida desde el punto de vista en que nos une de verdad, por ejemplo, el Viernes Santo no se cocina en las casas, en la mayorí­a de lugares del interior se estrena vestuario, se preparan para ir a cargar y vivir todas las actividades que la religión católica desde un punto lo ha marcado, pero al final se convierte en una celebración donde es parte de tu identidad.

– DLH: ¿Esto es una celebración católica y el paí­s en términos generales es católico pero hay más tendencias de que se tienen católicos pero no tantos o digamos de otras religiones, pero es como que todas las actividades en torno a esto sí­ se realizan, aunque yo no sea muy católico voy o lo vives?

-FA: Hay muchos que se llaman católicos o nos llamamos católicos y no vamos ni a misa, pero en las celebraciones de Semana Santa sí­ participamos, ahí­ es donde tiene mucha más fuerza y con todas las divisiones de las diferentes religiones que hay, aunque no hay una estadí­stica que te pueda mostrar pero sí­ conozco a varias personas que profesan la religión protestante que cargan, por ejemplo, porque es el aspecto tradicional y la viven, van a ver las procesiones y participan en estos cortejos procesionales, porque viene a ser un aspecto cultural también, tú lo puedes analizar desde un punto de vista religioso, o sea desde el movimiento de la fe o desde el punto de vista antropológico porque entonces ves cómo reaccionan las comunidades para esta fecha en especial.

– DLH: ¿Entonces tomémoslo desde el punto antropológico, en este libro precisamente retoma todos esos aspectos antropológicos?

-FA: Trata de tomar lo que es el abanico o el cí­rculo de la Semana Santa, si tú ves partimos desde un área de antecedentes que es de donde surge la Semana Santa en general y luego prehispánicas que pregunte ¿qué elementos prehispánicos mayas se mantienen en la Semana Santa contemporánea? Luego tenemos el área de historia desde un principio, desde el momento de la conquista hasta lo contemporáneo; pasamos por el área de las artes plásticas que son las grandes artes, tenemos la pintura, la escultura y la arquitectura ligadas a la Semana Santa Guatemalteca, tenemos el área de artes aplicadas que tenemos textiles, resplandores, vestuarios que puede utilizar una imagen; pasamos al área de la música y literatura donde utilizamos música, que son los cantos y los alabados; música de exteriores que son las bandas procesionales y los marchas y luego la literatura; luego tenemos las artes efí­meras y populares donde tenemos altares y velaciones; gastronomí­a, alfombras y adornos; y por último vemos el área del balance sociocultural como viene a ser el reflejo del guatemalteco la propia Semana Santa y la vemos como un contexto general, en cada punto se viene a mover.

– DLH: ¿En los antecedentes, todas estas tradiciones de Semana Santa cobran fuerza por una tradición española pero no en todos los paí­ses colonizados se vive de la misma manera, allí­ se toca que nuestra historia prehispánica encontró un punto de sincretismo para montar o yuxtaponer sus tradiciones?

-FA: Uno siempre dice: «Nos impusieron todo y nos quitaron nuestra identidad». Lo que realmente se hizo fue rescatar una identidad porque cuando los europeos dijeron: «Tenés que utilizar esto», resultó que nosotros también lo usábamos. Hay una fotografí­a en el libro donde se muestra un cortejo procesional donde aparece un caracolista abriendo la procesión, luego un músico, y después traen al Señor en una cesterí­a, utilizan orquí­deas, almohadillas, viene un niño dando ofrendas y luego viene un grupo de músicos atrás de él, si tú lo ves en comparativo la misma forma de abrir un cortejo procesional contemporáneo, viene a ser la misma forma maya. Entonces, hubo una fusión.

– DLH: ¿Volviendo al patrimonio de la humanidad y retomando esto, en otros paí­ses se celebra, pero es acá donde adquiere mayores elementos, comparado con España?

-FA: Cuando viene alguien de España nos dice que creí­an que la Semana Santa española era lo que regí­a a todos los demás. Es cierto que nos enseñaron la tradición y tenemos elementos muy españoles, pero también es cierto que tenemos elementos muy mayas. Los elementos que nos distinguen son el tipo de alfombras, la forma, la estructura de los cortejos procesionales, etcétera, eso la convierte en una Semana Santa única en todo el mundo y por eso se ha declarado a nivel nacional como un Patrimonio Cultural y por eso se busca la declaratoria de un patrimonio cultural intangible de la humanidad.

– DLH: ¿Yendo por los capí­tulos y más que todo con la escultura, las imágenes tienen un gran valor estético, Jesús de La Merced que es una reliquia, habrí­an ciertas posturas encontradas en que se quiere preservar la Semana Santa, pero a la vez sacamos a la calle, al sol o lluvia imágenes que no están hechas para eso?

-FA: Al hacer esculturas de imágenes relacionadas a la religión nos lo enseñaron los españoles, el maya, ya el guatemalteco nacido acá era muy habilidoso, tanto así­ que en la colonia de nosotros, comenzamos a exportar imágenes a España, México, Perú, Bolivia, donde encuentras piezas clave que son guatemaltecas, ahí­ es donde viene a tener la gracia, imagí­nate una Semana Santa sin Nazarenos no es Semana Santa, no te puedes imaginar una procesión sin imagen, entonces viene y se comienza a darle este culto y veneración a las imágenes, se les tiene mucho cuidado, fí­jate que las hermandades realmente las cuidan mucho, ya han evolucionado al tenerles estructuras que las bordean para que ellos las vayan flotando y no soporten la cruz, ellos van en animación suspendida, claro más de un daño ha de tener porque pasa en un escaparate o en una temperatura y luego tú lo sacas en verano con este gran sol, diez horas, con el gran viento, la iluminación, puede sufrir un daño pero creo que ya se acostumbraron.

-DLH: ¿Pero este valor estético no se fomenta, la gente mira el Nazareno y puede verlo de igual forma que nuevamente el de La Merced de 50 años, esa precisión estética no está contenida dentro del cortejo?

-FA: A muchas personas les preguntas ¿cómo iba vestido el Nazareno?, morado dicen, porque ven el aspecto espiritual, o ver la túnica de hilo de oro, ¿se ve igual a una túnica de manta? Exactamente.

– DLH: En el área musical, pero la mayor producción está en las marchas fúnebres?

-FA: Sí­, la estructura viene de Europa, la estructura de este tipo de banda pero en Guatemala se tropicalizó, pero hay tipos de marchas de muy buena calidad que son guatemaltecas, ya esa forma de sonar y de entenderse. El doctor Johan Melchor, quien hace el estudio y lo presenta habla de cómo el carácter que se le ha dado en Guatemala a las marchas, dejó como banda marcial, que en la década de los 40 con Jorge Ubico se implementó mucho, viene a darle algo muy importante y es una gran cantidad musical que se ha producido y de muy buena calidad. Tanto así­ que hay marchas que cada cortejo tendrá 90 o 150 marchas que tocan y quedan afuera muchas, sin repetir. El de Candelaria es uno de los cortejos más grandes que interpretan como 70 marchas en su recorrido y no repite ninguno, en el aspecto musical tenemos mucha identidad y eso lo hace rico.

– DLH: ¿La música y la literatura son artes que permanecen pero también se enfocan en las artes efí­meras, las alfombras no se han convertido únicamente en tirar pino sino que cada vez se adquieren diseños más complejos?

-FA: Este arte efí­mero es tan lindo que si preguntas ¿cuánto gastaste? realmente es una cantidad bastante grande, sabes cuánto puede costar una red de pino, una penca de corozo, hay quienes les ponen orquí­deas, la elaboración del tiempo y la familia que pasan, porque son más o menos unas 12 horas, hay frutas verduras, cosechas de maí­z, Y esto tiene sus antecedentes prehispánicos. Fí­jate que los cortejos de los mayas daban ofrendas con frijoles, cosechas, plumas, que eran lo que tení­an en su casa, que era una forma de desprenderse de lo nuevo, o sea los primeras mazorcas de maí­z eran las primeras que se ofrendaban para que pasara el Señor y desplumaban aves para forrar el área donde iba y también tenemos el concepto de las alfombras que introducen por el lado de Canarias, que son las alfombras tibetanas de arena, ya hay alfombras, una mezcla.

– DLH: ¿Y otro arte que es efí­mero es la comida tradicional?

-FA: Claro, por ejemplo aquí­ el pescado a la vizcaí­na, la forma en que cada familia lo prepara es distinta, se convierte en una forma de arte porque no todos la hacen igual, en cada casa se come distinta, si le ponen alcaparras, aceitunas, eso es el pescado, pero hay una cantidad de comidas que se comen en esta época.

– DLH: ¿A pesar de que esta no es una celebración gozosa, sino más bien de reflexión, la comida pareciera de una gran fiesta, como por ejemplo las torrejas, garbanzos en dulce?

-FA: Se reúnen las familias a comer de una forma para celebrar como si fuese el cumpleaños de alguien, aquí­ se reúne la familia y come de una forma moderada, aquí­ es una celebración dolorosa. La tradición judí­a es al revés, en las celebraciones dolorosas se comen hierbas amargas o pan sin levadura hay un cambio en la comida, pero acá no, es un cambio de concepción.

– DLH: ¿Volviendo a la concepción religiosa, la Semana Santa termina en gozo con la Resurrección pero el Domingo de Resurrección se pierde la celebración, cuando más se llenan las calles con los Nazarenos?

-FA: Solo es la oscuridad y la Pasión, nosotros nos quedamos en la Vida, Pasión, Muerte, no llegamos a la Resurrección, sólo terminó la muerte, por eso talvez culturalmente no celebramos el inicio porque es más importante la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, porque todo lo que tienen los Nazarenos no lo tienen los resucitados.

– DLH: ¿Con el proceso de investigación llevó tiempo, pero me imagino que sólo en 40 o 45 dí­as pueden profundizar en el fenómeno?

-FA: A nivel de vivencia, pero cuando ya haces un análisis arquitectónico tienes mucho que analizar, como las plazas, el principio demarcado de una ciudad, hay mucha información con la que ellos pudieron investigar, igual yo creo que esta investigación se quedó pequeña.