Esta mañana, a las nueve horas con trece minutos, un sismo con una intensidad de 4.7 grados en la escala de Richter, y 3 grados en la escala de Mercalli, inquietó de nuevo a los pobladores del departametno de Guatemala y de la costa sur, sitios donde fue perceptible la sacudida.
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Según Eddy Sánchez, director del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), el enjambre telúrico que sorprendió el fin de semana recién pasado en la Falla de Jalpatagua, cercana al Municipio de Fraijanes y Santa Elena Barillas, aún no ha cesado.
«No creemos que en una forma tan rápida, desde el domingo hasta hoy, la actividad haya cesado; la probabilidad es que continúe y naturalmente lo que queremos es que las personas estén tranquilas, pese a que esta actividad puede generar sismos de hasta 5 grados Richter», dijo Sánchez.
«ENJAMBRE»
El epicentro del temblor de esta mañana, con el cual suman seis sensibles en la ciudad de Guatemala, y unos 700 microsismos en el área del epicentro de magnitudes entre 2.9 y 3.5 grados en la escala de Richter se ubicó a 28 kilómetros al sur-sureste de la ciudad de Guatemala, en el área cercana a Fraijanes y Santa Elena Barillas, al cual las autoridades han calificado como un «enjambre sísmico».
Según Sánchez, en oportunidades anteriores el área ha tenido actividad sísmica y se ha prolongado por «algunas semanas», por lo que continuarán observando el sitio, puesto que los mismos continuarían.
El temblor más intenso desde el fin de semana pasado se registró el sábado, en la misma ubicación, con 4.9 grados Richter a las 21:22 horas.
RIESGO LATENTE
Pese a que los movimientos telúricos han presentado una magnitud «moderada», las viviendas precarias de la ciudad de Guatemala, ubicadas en malos terrenos, a la orilla de barrancos y laderas se mantienen en riesgo latente de sufrir mayores daños con esta actividad.
«Por suerte no está lloviendo porque la situación podría ser crítica», indicó Sánchez.
Según el director del Insivumeh, también existen infinidad de viviendas bajo amenaza por la mala ubicación y la precaria construcción, en la periferia del municipio de Mixco, en el departamento de Chimaltenango, así como en Antigua Guatemala, Sacatepéquez, donde se han ocupado áreas de de peligro tanto para sismos como para deslizamientos.
Sánchez recomendó a la población tomar precauciones y no entrar en pánico, en el momento en que ocurra un sismo. «La población debe conducirse con cordura», señaló.