El Hombre de la Máscara de Hierro


En el año 1698, un prisionero misterioso fue encerrado en la cárcel de La Bastilla, en Parí­s, donde perteneció hasta su muerte en 1703. El misterioso prisionero era tratado bastante bien, pero continuamente estaba acompañado de dos mosqueteros, siempre listos y dispuestos a matarle en caso éste decidiera despojarse de la máscara.


El filósofo Voltaire dejó entrever su posible identidad: nada más y nada menos que el rey Luis XIV. Por su parte, el escritor Joseph de Lagrange-Chancel cuenta que el enmascarado era llamado por el tí­tulo de «prí­ncipe» y el trato que se le daba era muy preferencial. Los oficiales le hací­an reverencia y se quitaban el sombrero ante él, quedándose de pie hasta que el prisionero les diera la orden de sentarse.

Verdad o ficción, se dice que Luis XIV tuvo un hermano gemelo, que el rey separó del seno familiar para evitar disputas por el trono. Se dice que cuando este hermano creció y se dio cuenta de la verdad, fue arrestado y obligado a pasar el resto de sus dí­as como el Hombre de la Máscara de Hierro.