Llamado contra armas nucleares


Activistas antiguerra sudcoreanos protestan frente al Ministerio de Relaciones Exteriores en Seúl, en demanda de negociaciones y no sanciones para Corea del Norte. El presidente de Corea del Sur, Lee Myung-Bak, ofreció medidas firmes contra el lanzamiento de un cohete de largo alcance, por parte de Corea del Norte, que calificó como irresponsable y amenazador para la seguridad mundial.

AFP PHOTO/JUNG YEON-JE» title=»Activistas antiguerra sudcoreanos protestan frente al Ministerio de Relaciones Exteriores en Seúl, en demanda de negociaciones y no sanciones para Corea del Norte. El presidente de Corea del Sur, Lee Myung-Bak, ofreció medidas firmes contra el lanzamiento de un cohete de largo alcance, por parte de Corea del Norte, que calificó como irresponsable y amenazador para la seguridad mundial.

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<p>El llamado del presidente estadounidense Barack Obama a un mundo sin armas nucleares se suma al apoyo cada vez más firme que el tema concita en su paí­s y en el resto del mundo, en medio del creciente riesgo de un ataque con armas nucleares, según los expertos.</p>
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Los analistas consideran que el lanzamiento ayer por parte del régimen estalinista norcoreano de un cohete de largo alcance, que podrí­a eventualmente transportar una ojiva nuclear, subrayó la amenaza.

Horas después del lanzamiento, durante una visita a Praga para una cumbre entre Estados Unidos y la Unión Europea (UE), Obama dijo que pretendí­a alcanzar un rápido fin a las pruebas nucleares y confirmó su intención de buscar la aprobación senatorial del Tratado de Prohibición Total de Pruebas Nucleares (CTBT, por sus siglas en inglés).

Abogó, además, por una cumbre mundial sobre seguridad nuclear, a realizarse el año próximo.

La organización con sede en Viena que trabaja para implementar el CTBT saludó el discurso de Obama.

«Es importante que Estados Unidos asuma el liderazgo en este tema. Ojalá haga que otros lo sigan», dijo la portavoz de la organización, Annika Thunborg.

Joe Cirincione, un experto estadounidense en no proliferación nuclear, dijo que el compromiso de Obama se hace eco de un cambio entre ex lí­deres gubernamentales de Estados Unidos, que otrora apoyaron el mantenimiento del arsenal nuclear como un elemento de disuasión durante la Guerra Frí­a, pero ahora se inclinan por la eliminación de éstos.

Entre ellos están Henry Kissinger y George Schultz, los dos ex secretarios de Estado de los presidentes Richard Nixon y Ronald Reagan, así­ como el ex presidente Jimmy Carter, el secretario de Defensa del ex presidente Bill Clinton, William Perry, el consejero de seguridad nacional de Carter, Zbigniew Brzezinski, y el primer ministro británico Gordon Brown.

Cirincione, presidente del Fondo Ploughshares, una fundación de seguridad global, señaló que influyentes figuras públicas se oponen a las armas nucleares porque «las amenazas son reales y crecientes».

Como ejemplos de esos peligros mencionó el programa de armas nucleares de Corea del Norte, las ambiciones nucleares de Irán, y la huí­da del autor intelectual de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, Osama bin Laden, de Afganistán a Pakistán, también provisto de armas nucleares.

«La doctrina Bush, que se suponí­a era una respuesta rápida y fácil a esta (amenaza)… empeoró las cosas», dijo, en alusión a la búsqueda del ex presidente George Bush de derrocar regí­menes peligrosos.

Según Cirincione, Obama tiene razón al hacer que Estados Unidos lidere con el ejemplo. Recordó que paí­ses como Irán y Corea del Norte siempre criticaron la búsqueda de programas nucleares en Estados Unidos, un paí­s que lanzó dos bombas nucleares en Japón durante la Segunda Guerra Mundial.

El nuevo enfoque estadounidense, agregó, no sólo le quita a esos paí­ses esa excusa, sino que también mejora la credibilidad de Estados Unidos con paí­ses cuyo apoyo Washington necesita para presionar a ciertos regí­menes.