Continuando con lo relativo a los señalamientos de la CEH a la guerrilla, el numeral 129 expone que: «los grupos guerrilleros cometieron actos de violencia que conculcaron el derecho a la vida, mediante ejecuciones arbitrarias de miembros de la población civil o de particulares, indefensos algunos, como Comisionados Militares y Miembros de las Patrullas de Autodefensa Civil, Ejecuciones arbitrarias de miembros de sus propias organizaciones e incluso mediante masacres» (sic). Continúa el numeral 130 y 131: «las ejecuciones arbitrarias fueron decididas en diversos ámbitos de la estructura orgánica de la Guerrilla con la participación de sus más altos Jefes Militares…» «la mayor parte de los testimonios recibidos por la CEH se refieren a ejecuciones perpetradas como parte de acciones de propaganda armada?» Algunas de estas ejecuciones arbitrarias, particularmente de miembros de las PAC, comisionados militares y otros elementos afines, fueron producto del denominado terror revolucionario» sic.
El numeral 132 continúa diciendo: «También fueron víctimas de ejecuciones arbitrarias personas que integraban la llamada clase social dominante -fundamentalmente grandes propietarios agrícolas y empresarios- que la Guerrilla incluía en su amplio concepto de enemigo» sic. El numeral 134 se refiere a masacres perpetradas por la Guerrilla, hechos ocurridos entre 1981 y 1982 y la CEH registra 32 masacres en donde en algunas de ellas se había dado muerte a mujeres y niños. Los artículos 135 y 136 exponen: «También se produjeron casos de desapariciones forzadas de personas secuestradas por la Guerrilla, de las cuales nunca mas se volvió a tener noticias acerca de su paradero» sic. «El secuestro de personas indefensas con fines políticos o con el propósito de obtener un aporte económico a cambio de la libertad del secuestrado, fue empleado sistemáticamente por la Guerrilla. Estos secuestros estaban dirigidos contra personalidades del mundo político, diplomático o empresarial de Guatemala. En unos casos las personas secuestradas, entre éstas un Embajador extraordinario fueron ejecutadas». sic Esta última mención considero se refiere al caso del embajador Karl Von Spretti, embajador de la República Federal de Alemania. La Comisión no señala el asesinato de John Gordon Mein, Embajador de los Estados Unidos de América durante un intento de secuestro.
La CEH refiere en el Numeral 137 que «la Guerrilla reclutó forzadamente a civiles, incluso menores incurriendo en atentados contra la libertad personal» sic. Los numerales 142 y 143 se refieren a la responsabilidad de la Guerrilla en estos actos diciendo: «a la CEH le asiste la convicción de que la gran parte de los hechos señalados se produjeron con conocimiento de los altos mandos militares de la Guerrilla…» sic.
Decía en mi primera entrega refiriéndome a la falta de implementación de las recomendaciones de la CEH por parte del Estado de Guatemala.
Resumiendo, estas recomendaciones comprenden: Medidas para preservar la memoria de las víctimas. Medidas para fomentar una cultura de respeto mutuo. Medidas para fortalecer el sistema de administración de justicia. Preservación del poder civil y función de las fuerzas armadas. Nueva doctrina militar y reforma de la educación militar y reestructuración de las fuerzas de seguridad pública. Considero que todas y cada una de estas recomendaciones son imprescindibles para terminar con la impunidad y ver al futuro, un camino para la cofundación del Estado de Derecho.
Para terminar, queremos agradecer con Cristy mi esposa, al periodista ílvaro Toepke, quien nos relató sus experiencias, cuando visitó con nuestra hija Fernanda, entonces periodista de CNN, a la población desplazada en Chiapas allá por los noventas y les tocó vivir un enfrentamiento armado en la Selva Lacandona.
ílvaro nos saludo en Guatemala, ya muerta Fernanda, con motivo de relatarnos esas experiencias compartidas con nuestra hija. Recientemente nos hizo llegar una copia del documental titulado «Guerrilleros», editado en España, dirigido por él y producido por el también periodista íngel Serrano, dedicado como menciona a Fernanda Castejón, reportera de CNN. Lo anterior es una razón más para agregar al deseo de dar conocer la verdad de lo sucedido. Como he mencionado previamente, no he tratado de abanderar ninguna posición personal ni ideológica, ni puedo tampoco dejar de transcribir como lo hice dentro del informe de la Comisión, los excesos cometidos para que se conozca la verdad y poder así una vez liberados de esa culpa colectiva, construir una sociedad más justa, ya libres de aquel pasado doloroso.