Entrevista con el Subsecretario de Estado


Ayer por la tarde el subsecretario de Estado para asuntos hemisféricos, Thomas Shannon, ofreció una entrevista a un grupo de periodistas latinoamericanos y caribeños invitados por el Departamento de Estado y en la misma abordó importantes temas relacionados con la seguridad en la región y especí­ficamente habló de temas como la lucha contra el narcotráfico y el esfuerzo que hace en Guatemala la Comisión Internacional Contra la Impunidad, CICIG.

Oscar Clemente Marroquí­n
ocmarroq@lahora.com.gt

Respecto a la CICIG, el diplomático fue categórico al afirmar el decidido apoyo de Estados Unidos al trabajo que se realiza y que, según él, no sólo está avanzando para fortalecer el sistema de justicia, sino que también abre la oportunidad para que los guatemaltecos tomen conciencia de la importancia de trabajar para combatir las terribles deficiencias actuales que se magnifican por la presión que ejercen fuerzas tales como el narcotráfico, el crimen organizado y otros grupos de influencia que obtienen enormes beneficios gracias a que no impera la ley ni se puede administrar la justicia en Guatemala.

Posiblemente en todo el tema de América Latina, la cuestión del narcotráfico y el crimen organizado sea lo que ha provocado el renovado interés de Estados Unidos en la región y lo confirma la visita de la secretaria de Estado Hillary Clinton a México, donde admitió que no ha existido una polí­tica adecuada, empezando por el hecho de que no se aborda el tema de la demanda de drogas planteada por las exigencias que ella llamó insaciables, de estupefacientes en el mercado norteamericano.

El Plan Mérida, que consiste en una ayuda modesta que Estados Unidos está brindando a los paí­ses que son puente del tráfico de drogas, centró su inversión en México y dejó apenas mí­nimos aportes para los paí­ses centroamericanos, pero Estados Unidos está consciente de que mientras más exitosa sea la lucha contra el narcotráfico en México, mayor será la presión que sufrirán los paí­ses centroamericanos por el desplazamiento de los carteles. De la droga que entra por la frontera mexicana a Estados Unidos, dijo Shanon, el noventa por ciento pasa por Centroamérica.

Explicó que los carteles de la droga se han dado cuenta de lo rentable que resulta usar a estos paí­ses no únicamente como puente, sino también como centros de expendio al menudeo, con lo que ganan más, pero eso demanda mayor compromiso de quienes les brindan protección y por ello las luchas violentas por el control de las regiones y la mayor corrupción de las policí­as e instituciones llamadas a ejercer control.

Evidentemente el tema del narcotráfico y crimen organizado es la única preocupación que coloca a América Latina en realidad en el escenario de las prioridades de Washington y Shannon dijo que los actuales desembolsos del Plan Mérida tienen que verse en realidad como un «enganche» que su paí­s está dando para compromisos más grandes a fin de evitar que la región se convierta en un riesgo por la expansión de la violencia. Y en todo el esfuerzo, el fortalecimiento de la justicia es esencial, lo que explica el apoyo al novedoso experimento de la ONU con la CICIG que opera en nuestro paí­s.