Para algunos, la palabra «piraña» proviene del guaraní: pira significa pez y raña se traduce como diente, o sea pez de dientes.
Para otros, el origen del nombre es pira-añá, donde pira es pez y añá es diablo. Por lo general se las ve formando grandes cardúmenes, comportamiento defensivo según un estudio realizado por el Museo de Ciencias Naturales del CSIC (España).
Sin embargo, mucho de lo que se dice de la supuesta ferocidad de la piraña no es cierto. La realidad indica que hay casi 20 tipos de pirañas (entre especies y subespecies) y sólo una de ellas, la Pygocentrus, es carnívora. El resto son omnívoras y usan sus poderosos dientes para cortar hojas, ramas y frutos, que son su alimento habitual.
El tipo carnívoro se alimenta de peces más pequeños, insectos, ranas, etc. Rara vez atacan a un animal más grande que ellas mismas, salvo que haya escasez de alimento en su hábitat. Y sólo atacan a los seres humanos si se sienten amenazadas. Por el lugar que ocupan dentro de su ecosistema, ellas a su vez sirven de alimento a animales más grandes, como caimanes y aves acuáticas.