El acuerdo con Biden


El presidente Colom anunció ayer que alcanzaron un acuerdo con el vicepresidente Biden para determinar la agenda que la región podrá abordar con el presidente Obama durante la cumbre de Trinidad y Tobago a realizarse este mes y destacó que los puntos medulares serán la crisis económica, el cambio climático, la generación de empleo, el comercio y la migración. En verdad todos los temas, excepto el de migración, están ya contenidos en el documento que los paí­ses vienen acordando desde hace algún tiempo para que sea la declaración oficial de la cumbre y por lo tanto a Puerto España se llegará con acuerdos concretos en esos asuntos.


En el tema migratorio, es reiterada la expresión de las autoridades norteamericanas de que se trata de un problema doméstico que no puede ser abordado sin que exista primero una reforma a la polí­tica migratoria del paí­s. Y en el contexto de la crisis económica actual han aumentado las voces contrarias a la migración y a la presencia de trabajadores ilegales en Estados Unidos, lo que constituye un serio problema porque no se puede precipitar una solución que ni siquiera ha sido esbozada.

La posibilidad de un trato preferencial para los migrantes guatemaltecos se diluye en medio de la crisis, aunque informes de personas vinculadas con el tema señalan que cabalmente por la crisis que se siente también en Guatemala, el flujo migratorio no se ha detenido sino que, pese a los problemas laborales de Estados Unidos, va en ascenso.

A la Cumbre asistirán más de treinta gobernantes y la misma tendrá una duración realmente breve por lo que el intercambio con el presidente Obama será sin duda breve en el mejor de los casos. No hay que generar ahora expectativas como las que se crearon con el viaje a Cuba, pensando que Trinidad y Tobago será una oportunidad para el encuentro de nuestro gobernante a solas con el presidente Obama. Esa cumbre será, seguramente, una especie de oportunidad para la foto, pero no se puede esperar mucho de ella más allá de lo que se ha acordado en el documento.

Los imprevistos de las cumbres han sido generalmente adversos y cobran más relieve los exabruptos que los acuerdos logrados al margen del documento. Con el mismo interés que se espera el discurso de Obama, primero que hará para referirse a la región latinoamericana, se esperará la actitud de Chávez quien siempre trata de robarse el show. Ahora no dirá que el podio huele a azufre, pero seguramente que alguna ocurrencia tendrá y en ese marco el «acuerdo con Biden» termina siendo realmente puros espejitos.