Paramilitares aceptan entregar las armas


Soldados bangladeshí­ circulan la ciudad de Dhaka, Bangladesh, en tanques de guerra. FOTO LA HORA:   AFP Munir uz ZAMAN

Los soldados de una unidad paramilitar de Bangladesh aceptaron este jueves entregar las armas y volver a sus cuarteles, en el segundo dí­a de una revuelta que ha dejado al menos diez muertos.


Los amotinados pusieron fin a su rebelión tras un discurso televisado de la primera ministra Hasina Wajed, afirmó el ministro del Interior Sahara Khatun citado por la cadena de televisión privada ATN Bangla.

«Dejen las armas y vuelvan a sus cuarteles inmediatamente», dijo la primera ministra Hasina Wajed en un discurso televisado hoy

«No tomen ese camino suicida. No me obliguen a adoptar medidas duras. Somos conscientes de sus problemas», advirtió.

El motí­n comenzó el miércoles en Dacca en el cuartel general de los Bangladesh Rifles (BDR), una unidad paramilitar encargada de la protección de las fronteras que cuenta con unos 70.000 hombres.

Este jueves, el ejército desplegó tanques alrededor del cuartel general, comprobó un fotógrafo.

Los paramilitares se rebelaron aparentemente para conseguir un aumento de suelo, subvenciones para la comida y más vacaciones. Sus demandas habrí­an sido ignoradas por su superior, el general Shakil Ahmed, según la prensa local.

Aunque la rendición de los paramilitares parecí­a cierta el miércoles, cuando algunos amotinados empezaron a entregar las armas a cambio de una amnistí­a, se produjeron nuevos tiroteos el jueves, que obligaron a miles de personas a buscar refugio, constató un periodista de la AFP.

De momento ha sido confirmada la muerte de diez personas, pero el motí­n podrí­a haber dejado cincuenta muertos entre los oficiales tomados como rehenes por los rebeldes en Dacca, según el viceministro de Justicia, Kamrul Islam.

«Hemos hablado con los paramilitares de la BDR y dicen que han matado a unos 50 oficiales», dijo el viceministro a la prensa, y añadió que no puede confirmar esas muertes porque no ha visto los cadáveres.

En la noche del miércoles al jueves, algunos rebeldes empezaron a entregar las armas en el cuartel general de los BDR. Pero el proceso pareció luego interrumpido cuando la policí­a bangladesí­ aseguró este jueves que los miembros de esa unidad se habí­an rebelado en 15 distritos fronterizos.

En un esfuerzo por evitar que la rebelión siguiera extendiéndose, la comisión nacional de regulación de las telecomunicaciones ordenó a los seis operadores de telefoní­a móvil del paí­s que suspendieran sus servicios.

La primera ministra Hasina, que apenas lleva dos meses en el cargo, logró una aplastante victoria en diciembre en unas elecciones legislativas que restablecieron la democracia en el paí­s tras dos años de estado de emergencia impuesto por un régimen de transición apoyado por el ejército.

Bangladesh, que tiene una población de 144 millones de habitantes, ha sido escenario de numerosos golpes de Estado desde su secesión de Pakistán en 1971.