Para no olvidar


En Alemania se lleva a cabo una exhibición mediante figuras en miniatura para representar cómo era la vida en el campo de concentración de Ravensbrí¼ck, cerca de Fí¼rstenberg, que se mantuvo activo durante la Segunda Guerra Mundial.


La SS lo hizo construir en 1939 como el mayor campo de concentración de mujeres en territorio alemán. En abril de 1941 se incorporó un campo de hombres. En junio de 1942 se añadió al recinto el llamado «Campo preventivo de menores de Uckermark» para mujeres, jóvenes y niñas.

Dentro de los muros del campo se creó un «recinto industrial» con talleres de producción para trabajos tradicionales de mujeres como confección, tejido y cesterí­a. Junto al recinto del campo de concentración, la empresa Siemens & Halske construyó 20 naves industriales, donde los prisioneros fueron llamados a realizar trabajos forzados a partir de finales del verano de 1942.

En el curso de la guerra se construyeron en todo más de 40 campos exteriores, donde los prisioneros de Ravensbrí¼ck realizaban trabajos forzados. Los deportados a Ravensbrí¼ck procedí­an de más de 40 naciones, entre ellos hubo judí­as y judí­os, así­ como gitanos Sinti y Roma. Decenas de miles fueron asesinados, (incluyendo mediante la cámara de gas), murieron de hambre, enfermedades o a causa de experimentos médicos. FOTO LA HORA: AFP JOHN MACDOUGALL