Torrijos fue eliminado para impedir un canal de Japón


FOTO LA HORA: ARCHIVO

El militar y jefe de gobierno de facto de Panamá, Omar Torrijos, captado en una visita a los campos de cultivo de la provincia. Una reveladora hipótesis sobre su desaparición será publicada pronto.» title=»FOTO LA HORA: ARCHIVO

El militar y jefe de gobierno de facto de Panamá, Omar Torrijos, captado en una visita a los campos de cultivo de la provincia. Una reveladora hipótesis sobre su desaparición será publicada pronto.» style=»float: left;» width=»250″ height=»151″ /></p>
<p>Estados Unidos tuvo responsabilidad en la muerte del general y gobernante de facto panameño Omar Torrijos en 1981, pues buscaba impedir la construcción de un canal interoceánico japonés en Panamá, asegura un libro de un experto panameño en derecho internacional, próximo a ser publicado.</p>
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La misma motivación, la de evitar un canal más moderno dominado por japoneses, tuvo Estados Unidos casi una década más tarde al invadir Panamá para derrocar y detener al general Manuel Noriega, asegura el libro del catedrático Julio Yao.

«Estados Unidos eliminó a Torrijos y a Noriega para que los japoneses no controlaran un nuevo Canal de Panamá», dijo Yao, cuyo libro, si bien está terminado y próximo a ser publicado, aún no tiene tí­tulo definitivo.

El general Torrijos, quien firmó en 1977 junto al presidente estadounidense Jimmy Carter los tratados que entregarí­an la soberaní­a del Canal a Panamá a fines de 1999, murió en 1981 cuando el avión DeHavilland Twin Otter que lo trasladaba se perdió y cayó misteriosamente en una tormenta.

Luego de su muerte, el poder quedó en manos del general Noriega, hasta que fue derrocado en 1989 por la invasión estadounidense.

«Estados Unidos ha demostrado históricamente hacer todo lo que sea necesario para mantener el monopolio o el control sobre la ruta interoceánica», expresó Yao.

Dijo que para los norteamericanos el Caribe «es el Mare Nostrum de Estados Unidos», como el Mediterráneo para los romanos en la antigí¼edad.

Según el autor, el supuesto interés de los japoneses por un canal en Panamá se remontarí­a a finales de los años 70, cuando surgió la idea de transportar por barco petróleo de Alaska hacia la costa este de Estados Unidos, a través de una nueva ví­a interoceánica en Panamá más ancha y sin esclusas.

«Torrijos se interesa por esa idea y comienza a ver a Japón, porque no querí­a que Estados Unidos estuviera de nuevo involucrado en Panamá. En el fondo se trataba de una aspiración a la independencia en materia canalera», dijo Yao.

Las supuestas negociaciones con los nipones las empezó Torrijos y las continuó Noriega, y como parte de ellas los japoneses «se afincaron en Panamá y aquí­ plantaron sus intereses capitales para toda la región».

«Un canal financiado y operado por Japón, que por aquel entonces tení­a un enorme auge comercial y económico», indicó Yao, quien fue asesor de la cancillerí­a panameña en las negociaciones de los Tratados Carter-Torrijos.

Un canal «no solamente le darí­a (a Japón) un enorme prestigio si no que podrí­a significar que los peajes fuesen decididos en su beneficio y no necesariamente de Estados Unidos», agregó.

El interés de Japón que, según Yao, era el paí­s que en esos años tení­a más dinero depositado en bancos panameños, despertó el recelo y suspicacias de Estados Unidos.

Según Yao, en esa época «comienzan a ocurrirle cosas extrañas a los japoneses en Centroamérica y Panamá», como secuestros, asesinatos sin resolver, entre otros incidentes, que afectaron incluso a sus diplomáticos.

Yao expresó que Moisés Torrijos, hermano del general, «contrató una investigación privada sobre su muerte que comprobó que al general Torrijos lo asesinó la agencia de inteligencia de Estados Unidos».

Respecto a Noriega, dijo que los objetivos de la polí­tica estadounidense hacia el militar panameño eran «eliminar los Tratados del Canal suscritos por Jimmy Carter y Omar Torrijos e impedir que Japón controlase el nuevo Canal».

Yao asegura tener una de las siete únicas copias de un documento clasificado del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, fechado en abril de 1986, que dice eso.

El proyecto contemplaba que el nuevo canal serí­a construido 19 km al oeste del actual y costarí­a hasta 30.000 millones de dólares. Serí­a una ví­a más ancha y sin esclusas, lo que permitirí­a el cruce de los grandes buques pospanamax japoneses.