El Boca debuta con triunfo


El Boca fue más fuerte que el adversario.

El argentino Boca Juniors comenzó su camino en busca de reconquistar la Copa Libertadores de América con un ajustado triunfo por 1-0 sobre el ecuatoriano Deportivo Cuenca, en un discreto partido por el Grupo 2 de la segunda fase jugado anoche en La Bombonera, en Buenos Aires.


Rodrigo Palacio (12) marcó el solitario gol para el éxito de Boca, que justificó claramente su triunfo pese a que jugó muy por debajo de lo esperado, frente a un adversario con muchas limitaciones.

El encuentro nunca levantó el nivel por encima de lo discreto, más allá de que el equipo auriazul encontró rápidamente la ventaja, aunque eso pareció darle una tranquilidad excesiva que derivó en la monotoní­a.

Enfrente, Deportivo Cuenca pareció conformarse rápidamente con una derrota por la mí­nima exigencia, prácticamente no se reveló al destino de una caí­da, y en cierto modo, cumplió con el cometido de no irse vapuleado de La Bombonera.

El entrenador de Boca, Carlos Ischia, dispuso un equipo con pretensiones ofensivas, porque más allá de disponer cuatro defensores, también alineó tres delanteros, a los que en varias ocasiones se sumó el enlace Juan Román Riquelme.

Ese dispositivo le permitió presionar sobre la zaga rival y le sirvió en el comienzo para sacar ventaja, con una jugada por el sector derecho que Palacio concluyó con un remate imparable al ángulo izquierdo, tras capturar la pelota por un rebote en Villalba.

Boca administró la ventaja e incluso fue por más, pero con el correr de los minutos comenzó a repetirse en los intentos y a convertirse en un equipo anodino, previsible y sin el cambio necesario para sorprender a la poblada defensa visitante.

El equipo ecuatoriano se limitó a ejercer una firme marcación sobre Riquelme, el encargado de manejar los hilos del ataque auriazul, y eso le quitó capacidad de maniobra, sin que Boca encontrara otro jugador capaz de abrir los caminos hacia el gol.

Lentamente, el equipo local bajó el ritmo, dejó que el partido cayera en un ritmo cansino, que no cambió en absoluto en la segunda parte, desde el momento en que los ecuatorianos se mantuvieron en su esquema defensivo.

Boca fue en busca de otro tanto para sentenciar el partido de una vez, pero le faltó convicción, y cuando tuvo la posibilidad chocó contra un error arbitral, que anuló por posición adelantada un tanto de Martí­n Palermo cuando en realidad el delantero auriazul estaba habilitado por un defensor colorado.

El único susto que pasó el local fue cuando Rodrigo Texeira aprovechó un error defensivo y quedó sólo frente a Abbondanzieri, pero el arquero de Boca le ganó el duelo para mantener su valla en cero.

Aun sin brillar, Boca mereció el triunfo por actitud y no mucho más que eso, que sin embargo resultó bastante más de lo que ofreció un Deportivo Cuenca ausente de ambiciones y muy limitado en su propuesta.