La remodelación ministerial anunciada por el rey Abdalá de Arabia Saudita el sábado, caracterizada por la llegada de una mujer por primera vez al gobierno del primer exportador mundial de petróleo, busca frenar a los islamistas ultraconservadores, estiman los analistas.
En su primera remodelación de gobierno desde su llegada al trono en 2005, el monarca, de 84 años, nombró por decreto a nuevos ministros de Justicia, Educación, Información y Sanidad. Los islamistas ultraconservadores dominaban hasta esta remodelación el sistema judicial y la educación
«Son cambios radicales y fundamentales a los que los saudíes aspiraban desde hace tiempo», dijo Abdalá al Oteibi, un especialista de los grupos islamistas.
Los jóvenes saudíes, ante la falta de una enseñanza moderna y la falta de trabajo, pueden convertirse en presas fáciles de movimientos radicales como Al Qaeda, consideran los observadores.
Una de las grandes novedades de la remodelación fue el nombramiento de Nura al Fayez como viceministra de Educación, toda una primicia en un país donde las mujeres no tienen derecho a trabajar, viajar, casarse o acceso a los servicios médicos si no es con la autorización de un miembro masculino de su familia.
El soberano también cesó al jefe de la policía religiosa, la temible Comisión para la Propagación de la Virtud y la Prevención del Vicio, el jeque Ibrahim al Gheith, y confió la función Abdel Aziz al Humain.
«Lo que el rey ha hecho es verdaderamente excepcional», comenta Christopher Boucek, experto en Arabia Saudita del Instituto Carnegie Endowment for International Peace de Washington.
Los nuevos nombramientos en el ministerio de Educación son un testimonio de la determinación del rey Abdalá de renovar una administración burocrática en la que los conservadores bloqueaban todo intento de reformar los programas escolares y eliminar de los manuales los textos que estigmatizan a quienes no son musulmanes.
El sistema educativo «ha estado dominado por los radicales, responsables de las ideas de intolerancia y extremismo inculcadas a los estudiantes», dice el analista Turki al Hamad.
El nuevo ministro de Educación, el príncipe Faisal, ex número dos de los servicios de inteligencia, es el yerno del rey Abdalá. Su esposa, la princesa Adila, está muy implicada en la defensa de los derechos de las mujeres, en una enseñanza moderna y en la protección de la infancia.
Uno de los viceministros de Educación, Faisal Ben Muamer, dirigía el Centro del diálogo nacional, un foro dedicado por el rey a las reformas, mientras que el otro es Nura al Fayez, la primera mujer en entrar en el gobierno.
Gracias a su experiencia, estos responsables «conocen bien la estructura y los problemas» de la educación, indicó un experto occidental en Riad.
El rey Abdalá debe responder a las expectativas de una población que en los próximos años estará formada en un 33% por jóvenes menores de 15 años, en busca de una educación moderna.
También procedió a una purga en el sector judicial, que estaba dominado por los religiosos, que imponían su propia interpretación de la religión y la tradición, lo que llevó a una carencia de una estructura judicial formal, con incoherencias en la definción de los delitos y los veredictos.
Recientes reformas de los procedimientos judiciales y de los derechos de los acusados se habían quedado en letra muerta.