La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, hizo un elogio de los vínculos con Asia a su llegada hoy a Japón para su primera gira por el extranjero centrada en la crisis económica mundial y en el programa armamentista de Corea del Norte.
Poco después de aterrizar en el aeropuerto de Narita, la jefa de la diplomacia estadounidense declaró a la prensa haber elegido Asia para su primer viaje al extranjero «para mostrar que las relaciones de Estados Unidos con el otro lado del Pacífico son indispensables».
La gira de Clinton -que tras Japón viajará a Indonesia, Corea del Sur y China- ilustra un cambio en la estrategia estadounidense en política exterior. Durante décadas, los secretarios de Estado norteamericanos han efectuado su primer viaje oficial a Europa o a Oriente Medio.
Clinton explicó que discutirá con los líderes asiáticos cuestiones como «el cambio climático, el conflicto en Afganistán y Pakistán y la proliferación nuclear y otras preocupaciones comunes».
La alianza japonesa-estadounidense tiene una «importancia vital», aseguró Clinton, considerando que Washington y Tokio deben trabajar juntos para enfrentar la crisis financiera mundial.
Según Clinton, Washington quiere forjar redes en Asia para hallar soluciones a los problemas que ninguno de esos países puede resolver solo.
Cerca de la embajada de Estados Unidos en Tokio, unas 30 personas se manifestaban para reclamar la retirada de las fuerzas estadounidenses de Japón, Irak y Afganistán.
«Â¡Paz en Irak, en Afganistán y en Palestina!» y «desmantelen todas las bases estadounidenses en Japón, en Okinawa, en Corea y en el resto del mundo», gritaban.
Antes de partir de Washington, Clinton había asegurado estar «dispuesta a contribuir en la prevención de la proliferación de armas atómicas en Asia» y afirmó que el programa nuclear de Corea del Norte «sigue siendo el mayor desafío a la estabilidad en el noreste de Asia».
Clinton tiene previsto reunirse el martes con el primer ministro japonés, Taro Aso, en caída libre en los sondeos de popularidad, con los ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa, y también con Ichiro Ozama, líder de la oposición y favorito para las próximas legislativas de septiembre.
«Discutiremos sobre cómo tratar la crisis económica mundial, la cuestión norcoreana, el conflicto en Afganistán y otros temas a los que se enfrenta la comunidad internacional y la región», declaró el portavoz del gobierno japonés, Takeo Kawamura.
La agencia oficial norcoreana Korean Central News Agency anunció el lunes que el régimen comunista de Pyongyang prevé continuar con su proyecto de ensayo de misiles, defendiendo el derecho del país a «desarrollar su programa espacial».
Responsables norteamericanos y surcoreanos aseguran que Corea del Norte está preparando un lanzamiento de prueba de su misil de largo alcance Taepodong-2.
El hecho de que Clinton eligiese Japón como primera etapa «muestra la intención de Estados Unidos de urgir a Japón para que juegue un papel más activo en la resolución de cuestiones difíciles, incluida la crisis económica mundial», consideró Tetsuro Kato, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Hitotsubashi de Tokio.
Dos días antes de la llegada de Clinton, cientos de musulmanes se manifestaron el lunes ante la embajada estadounidense en Yakarta contra una visita que consideran destinada a «dividir» al mundo musulmán.
La secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton hoy a Tokio, primera etapa de una gira por Asia centrada en la crisis económica mundial y la proliferación nuclear.
Poco después del aterrizaje de su Boeing 747 en el aeropuerto de Narita hacia las 19H30 locales (10H30 GMT), Clinton dijo a la prensa que había elegido Asia para su primer viaje al extranjero «para mostrar que las relaciones de Estados Unidos con el otro lado del Pacífico son indispensables».
Afirmó que durante sus entrevistas en Japón, Indonesia, Corea del Sur y China hablará de proliferación nuclear, de cambio climático y de la guerra en Afganistán.
Según ella, Estados Unidos espera forjar redes en Asia para hallar soluciones a los problemas que ninguno de esos países puede resolver solo.
Clinton afirmó que la alianza japonesa-estadounidense tiene una «importancia vital» y que Washington y Tokio deben trabajar juntos para enfrentar la crisis financiera mundial.
En cercanías de la embajada de Estados Unidos en Tokio, unos treinta japoneses se manifestaban para reclamar la retirada de las fuerzas estadounidenses de Japón, Irak y Afganistán.
«Â¡Paz en Irak, en Afganistán y en Palestina!, gritaban los manifestantes.