Chávez ganó referéndum


Un hombre sostiene un periódico local cuya portada es dedicada a la victoria del referéndum. FOTO LA HORA: AFP Yuri CORTEZ

Los venezolanos aprobaron ayer la enmienda constitucional que permitirá al presidente Hugo Chávez permanecer en el poder más allá del 2012, una victoria «histórica» con la que el mandatario espera consolidar su programa socialista y que fue celebrada con júbilo en las calles de Caracas.


La modificación de cinco artí­culos de la Constitución de 1999 fue aprobada por una mayorí­a de 54,36% de los votos, frente al 45,63% conseguido por la opción del «No», según datos del Consejo Nacional Electoral (CNE).

«Hemos abierto de par en par las puertas del futuro. Venezuela ya no volverá al pasado de la indignidad. ¡Ha sido una gran victoria!», clamó Chávez emocionado ante una multitud enfervorizada que celebraba ante el palacio presidencial de Miraflores en Caracas.

Esta primera enmienda a la Constitución de 1999 permitirá la postulación sin lí­mites del presidente y de todos los demás cargos de elección popular como gobernadores, alcaldes y diputados.

Actualmente, la Carta Magna limitaba a dos los periodos presidenciales consecutivos, lo cual implicaba que el mandatario venezolano debí­a abandonar el poder a principios de 2013.

«En 2012 habrá elecciones presidenciales para el periodo 2013-2019 y a menos que Dios disponga otra cosa, a menos que el pueblo disponga otra cosa, este soldado es ya precandidato a la presidencia de la República», anunció Chávez.

El mandatario ha considerado que necesita 10 años más en el poder para afianzar la revolución bolivariana y profundizar los logros sociales conseguidos por su gobierno desde su elección en 1998.

Sin embargo, Chávez es consciente de que Venezuela, mayor productor de petróleo de Sudamérica, atraviesa una situación económica complicada debido a la caí­da de los precios del crudo, su principal fuente de ingresos, y a una inflación que es la más alta del continente (más del 30% en 2008) y que podrí­a poner en peligro los programas sociales del gobierno.

«Yo sabí­a que no me iban a fallar y ahora me toca cumplir a mí­. Yo les ratifico que no voy a fallar», garantizó el presidente, considerando que es necesario redoblar los esfuerzos para la construcción de una «verdadera democracia socialista».

Tras el anuncio oficial de los resultados, las calles de Caracas se llenaron de vehí­culos que celebraban el triunfo del «sí­» a bocinazos, y el cielo se iluminó con una lluvia de fuegos artificales.

Para los adversarios polí­ticos de Chávez, esta enmienda era anticonstitucional porque la reelección ilimitada ya habí­a formado parte de un amplio proyecto de reforma constitucional que fue rechazado en referéndum en 2007.

Además, criticaban que esta modificación de la Carta Magna respondí­a al deseo del presidente de perpetuarse en el poder y terminaba con la alternancia polí­tica.

En su discurso, Chávez recalcó que la «verdadera perpetuidad» es la de la patria y subrayó que su gobierno «ha resucitado a la patria que estaba muerta».

Este domingo, los adversarios polí­ticos de Chávez aceptaron rápidamente su derrota y explicaron que el triunfo del «Sí­» fue la victoria de Goliat contra David.

«Ya pasamos la barrera de cinco millones de votos, mientras que el presidente, que hizo de este proceso un plebiscito, hoy obtiene 54% de los votos, es decir, que redujo en 10% el apoyo del pueblo de Venezuela» con respecto a su reelección en 2006, comparó Omar Barboza, dirigente del partido socialdemócrata Un Nuevo Tiempo.

Para el profesor en Relaciones Internacionales, Carlos Romero «con este resultado, el presidente puede profundizar el camino al socialismo y tendrá la tentación de afianzar el carácter autoritario de la polí­tica en Venezuela».

Según el CNE, la abstención fue del 32,95% en este referéndum, el quinto que se celebra en Venezuela desde la llegada al poder de Chávez en 1998.

Los diarios subrayaron la elevada participación de los votantes -la más alta de los últimos cuatro comicios- y reportaron denuncias con las máquinas de votación, en un proceso 100% electrónico.

«Chávez gana derecho a reelegirse tras un proceso plagado de vicios», tituló este lunes el periódico El Nacional.

JORNADA Vicios y participación


Los venezolanos aprobaron ayer una enmienda constitucional que permite al presidente Hugo Chávez buscar la reelección en 2012, con altos niveles de participación para lo usual en el paí­s y bajo denuncias de irregularidades en las máquinas de votación y abuso oficialista, informa este lunes la prensa venezolana.

«Chávez gana derecho a reelegirse tras un proceso plagado de vicios», titula este lunes el periódico El Nacional, que destaca que «los testigos de los partidos reportaron irregularidades en el comprobante del voto».

El diario reseñó el arresto de unas 23 personas sospechosas de alterar el orden cerca de los centros de votación y destruir papeletas electorales, entre otros delitos.

«Proselitismo y propaganda oficialista prevaleció en centros electorales», titula en páginas interiores el periódico, que agrega que «las listas de los centros de votación estaban encima de propaganda electoral» a favor de la opción oficialista.

La organización Súmate procesó 2.127 denuncias en todo el paí­s, reseña el diario.

«Ya no hay tope para postularse», titula por su parte íšltimas Noticias, que señala que 19 regiones del paí­s votaron a favor de la enmienda y cinco en contra de la modificación constitucional.

Con una abstención de 32,95% en el proceso del domingo, la tercera más baja en comicios de ámbito nacional de la última década, «la sociedad venezolana fue capaz de revertir la apatí­a que caracteriza los procesos electorales venezolanos», afirma El Universal.

En un análisis, el diario señala que la victoria en el referéndum es la «más impresionante y sorpresiva obtenida por el presidente Hugo Chávez a lo largo de su carrera polí­tica» pues «con los números en contra y atenazado por el tiempo, logró remontar la cuesta e incluso tomar una ventaja», tras iniciar la campaña con un elevado rechazo.

La responsabilidad del resultado, agrega el diario, «está sobre todo en una dirigencia que debe comprender, de una vez por todas, que sin una real, profunda y bien articulada unidad polí­tica, con una estrategia definida y la capacidad de ir más allá del rechazo, no habrá manera de vencer a Chávez»