Simón Bolí­var y la Revolución Bolivariana* I


De los hombres célebres de Nuestra América -la América fraternal concebida por Bolí­var y Martí­- el más gregario es Simón Bolí­var, venezolano nacido en 1783 y fallecido en 1830, en plena madurez.

Alfonso Bauer

Su extraordinaria personalidad, simbiosis de sus particulares cualidades de militar combatiente e intelectual, polí­tico y estadista, a la par que de ciudadano y autoridad pública, de principios éticos.

Como militar después de infatigables luchas logró el triunfo contra las legiones imperiales de España y la independencia de Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú y Bolivia.

Fue verdadero intelectual, pues su talento lo puso al servicio de la cultura, en función social. No para su propio beneficio, sino para el de los pueblos. Su desarrollo intelectual tení­a sus raí­ces el iluminismo enciclopedista, fortalecido por el ideario de la Revolución Francesa.

Para él, la independencia nacional de los pueblos era el primer acto cultural y polí­tico a realizar. Cultural, porque para Bolí­var el ser humano colonizado, apenas podí­a servirse de su inteligencia, sólo los revolucionarios eran capaces de servirse de ella. Los colonizados carecí­an de valor y voluntad para servirse de la inteligencia, salvo bajo el tutelaje colonial.

Por ello, Bolí­var, una vez lograda la independencia de los pueblos, tení­a dispuesta la educación y enseñanza de las masas, a fin de que estuviesen preparadas para hacer buen uso de la libertad y de sus derechos, pues el Libertador afirmaba: «un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción».

Bolí­var libertador y creador, como estadista fundó naciones, estableció sistemas de gobierno, organizó congresos continentales, desarrolló una ética polí­tica y, en el Congreso Anfictiónico de Panamá, sentó las bases no sólo del nuevo derecho en América, sino las raí­ces de lo que siglos después serí­an La Liga de las Naciones y, actualmente, la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Fue adalid precursor de la defensa de la naturaleza, fue un permanente protector del medio ambiente, por lo que se le considera el primer ecólogo del Continente. Previo la necesidad de preservar las aguas, su uso racional y la reforestación. Y decretó que las minas fueran siempre del Estado, ya que según el derecho público, negado por el Imperio Norteamericano, «el dueño del suelo no lo es del subsuelo», el subsuelo no es de propiedad privada sino bien nacional.

Con sabidurí­a planteó que para conocer la causa de lo malo del pasado y de la situación existente en nuestros paí­ses al momento en que se libraba la lucha independentista, habí­a que conocer profundamente las Leyes de Indias, el régimen opresor del Imperio español, la influencia de la religión y del dominio extranjero, así­ como la ferocidad del enemigo.

Democráticamente, elevó la OPINIí“N PíšBLICA a la categorí­a de culto permanente.

Bolí­var patrocinó una polí­tica educacional americana, que debí­a luchar por lo esencial y no por los formalismos. Reconoció el valor de los intelectuales, a condición de que actuasen como regeneradores éticos de los pueblos.

Su grandeza de patriota y de polí­tico y estadista revolucionario, de la que dio pruebas irrebatibles en muchí­simas ocasiones, queda patente con el hecho de que estando ya próximo a morir, preocupado porque se daba cuenta de cómo su obra libertaria y de confraternidad de nuestros pueblos, se despedazaba por sectarismos y pugnas divisionistas, escribió a manera de testamento polí­tico: «Si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la Unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro».

Nunca debemos olvidar que fue Simón Bolí­var, el primer gobernante en Nuestra América, quien denunció la presencia del imperialismo norteamericano, al proclamar su profética admonición:

«Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miseria a nombre de la libertad»

Continuará…

(*) El Comentario sobre la personalidad de Simón Bolí­var es un resumen del Prólogo del libro SIMí“N BOLíVAR, LA VIGENCIA DE SU PENSAMIENTO. Colección Pensamiento de Nuestra América, CASA DE LAS AMí‰RICAS, La Habana, Cuba. Autor del libro y del Prólogo, ensayista Francisco Pividal. Edición de septiembre de 1982.

(**) El artí­culo (Bolí­var y la Revolución Bolivariana es el discurso de Alfonso Bauer Paiz, pronunciado en la Plaza Oliverio Castañeda de la Usac, en homenaje del Frente Popular por la Soberaní­a, la Dignidad y la Solidaridad a Simón Bolí­var y a la Revolución Bolivariana, el sábado 7/2/09.