Derrota a Dementieva


Lágrimas y euforia no faltaron para la francesa al término del juego.

La francesa Amélie Mauresmo, octava cabeza de serie, se proclamó campeona del torneo WTA de Parí­s al derrotar a la rusa Elena Dementieva, tercera preclasificada, por 7-6 (9/7), 2-6 y 6-4, ayer en la final disputada en la capital francesa.


La tenista de Saint Germain-en-Laye, actual número 24 mundial de la WTA, no levantaba un trofeo desde febrero de 2007 en el torneo de Amberes, Bélgica.

Al derrotar a Dementieva, cuarta de la WTA, Mauresmo ha vencido a cuatro «Top 10» desde el comienzo de la temporada, la tercera en Parí­s tras ganarle a Agnieszka Radwanska en cuartos de final y a Jelena Jankovic en semifinales.

Su triunfo es aún más meritorio dado que la rusa es una de las jugadoras con mejor nivel en lo que va del año, perdiendo uno de 20 partidos anteriormente, en la semifinal del Abierto de Australia ante la estadounidense Serena Williams.

Con este tí­tulo, 25º de su carrera, y el tercero en Parí­s-Coubertin, récord del torneo, Mauresmo volverá a estar entre las veinte primeras del mundo.

La veterana jugadora, de 29 años, mostró un juego ambicioso y solidez mental en una final de alto nivel.

En el primer set logró ir al «tie-break» después de ir perdiendo 5-3, y después, en el segundo, no perdió los estribos a pesar de su bajón de nivel.

Finalmente, con un juego muy ofensivo logró la victoria tras dos horas y media de dura lucha, y no pudo retener las lágrimas.

«Hace tiempo que trabajo para esto. No sabí­a cuándo volverí­a a revivir estos momentos así­. Hice un buen trabajo en este invierno (boreal), lo que me ha permitido entrar en una nueva dinámica», señaló la jugadora, ovacionada hasta el delirio por su público.