Obama califica plan económico como «principal hito» hacia la recuperación


Barack Obama, presidente de Estados Unidos, y su hija Sasha, bajan la escalinata del avión presidencial. El mandatario obtuvo su primera satisfacción, al ver aprobado su plan de rescate financiero, primer paso para salir de la crisis, según sus palabras. FOTO LA HORA: AFP MANDEL NGAN

El presidente estadounidense Barack Obama celebró este sábado la aprobación en el Congreso de su plan de estí­mulo a la economí­a por 787.000 millones de dólares y lo calificó como el «principal hito en nuestro camino hacia la recuperación».


«Este es el principal hito en nuestro camino hacia la recuperación, y quiero agradecer a los miembros del Congreso que actuaron juntos en un propósito común para hacer que esto sucediera», dijo Obama en su alocución semanal por radio.

El mandatario prometió firmar el proyecto de ley «a la brevedad».

El comentario de Obama se produce después de que el viernes el Congreso aprobara un paquete de 787.000 millones de dólares, en recortes de impuestos y fondos frescos, para rescatar a la arruinada economí­a estadounidense, dándole al presidente su mayor victoria polí­tica hasta el momento.

El Senado votó 60 contra 38 para dar paso a la medida, horas después de que la Cámara de Representantes le diera su aprobación por 246 votos contra 183, abriendo el camino para que Obama firme el proyecto de ley incluso antes de su autoimpuesta fecha lí­mite del 16 de febrero.

Obama se manifestó confiado en que el plan «salvará o creará más de 3,5 millones de empleos en los próximos dos años, estimulará el gasto de empresas y consumidores por igual y establecerá los cimientos de nuestra prosperidad y nuestro perdurable crecimiento económico».

La legislación, producto de duras negociaciones esta semana, adjudica 120.000 millones de dólares a gastos de infraestructura, incluyendo dinero para autopistas, trenes y la expansión del acceso de internet de banda ancha.

También dedica cerca de 20.000 millones de dólares a la energí­a renovable y 11.000 millones a modernizar la red eléctrica estadounidense, medidas que el ex vicepresidente Al Gore promocionó calurosamente semanas atrás como las más importantes inversiones que deberí­a hacer Obama con miras a combatir el cambio climático.

La ley incluye recortes impositivos -que se espera beneficien a 95% de las familias estadounidenses- y decenas de miles de millones de dólares en extensión de beneficios de desempleo, asistencia médica para los más necesitados y fondos para ayudar a estados con problemas de liquidez, para que no corten gastos en servicios como la educación.

Una disposición que fue agregada a la ley por los senadores demócratas prohí­be también la entrega de bonos y casi cualquier otro tipo de incentivos para los altos ejecutivos de grandes compañí­as que reciben dinero del programa de rescate del Departamento del Tesoro, informaron diarios estadounidenses el sábado.

Pero la victoria de Obama tuvo algo de agridulce, puesto que los legisladores aprobaron un plan de estí­mulo menor al que habí­a requerido el presidente, además de que la mayorí­a de los republicanos rechazaron los llamados de Obama a unirse a los demócratas en apoyo a la medida.

En su discurso, el presidente prometió gastar el dinero de los contribuyentes «con una responsabilidad y transparencia sin precedentes».

Anunció que una vez que el plan se ponga en acción, un nuevo sitio web (recovery.gov) permitará a todos los estadounidenses vigilar dónde va su dinero y hacer comentarios y preguntas.

Pero advirtió que el paquete de estí­mulos es el inicio y no el final de los esfuerzos por mejorar la economí­a porque, según dijo, «los problemas que nos llevaron a esta crisis son profundos y extensos».

«Para que nuestro plan sea exitoso, debemos estabilizar, reparar y reformar nuestro sistema bancario, reactivar el flujo de crédito para las familias y los comercios», dijo Obama.

«Debemos redactar y hacer respetar nuevas reglas, para que especuladores inescrupulosos no vuelvan a minar nunca más nuestra economí­a», añadió.

También se dijo confiado en que los estadounidenses lograrán superar las dificultades actuales.

La legislación, producto de duras negociaciones esta semana, adjudica 120.000 millones de dólares a gastos de infraestructura, incluyendo dinero para autopistas, trenes y la expansión del acceso de internet de banda ancha.