Netanyahu busca apoyo de la derecha religiosa


Benjamin Netanyahu, lí­der del partido Likud, no ha logrado la mayorí­a en las legislativas, para proclamarse primer ministro de Israel. FOTO LA HORA: AFP GALI TIBBON

El lí­der del partido conservador israelí­ Likud, Benjamin Netanyahu, prácticamente seguro de formar el próximo gobierno, se reúne hoy con los dirigentes de la derecha religiosa, opuestos a toda concesión a los palestinos, para tratar de que integren su equipo.


Netanyahu mantiene estas consultas en un contexto de creciente preocupación internacional por el riesgo de que un gobierno con fuerte participación de la extrema derecha entierre el proceso de paz.

Estados Unidos y Europa han insistido para que Israel siga adelante en los esfuerzos por lograr un acuerdo de paz.

Netanyahu tení­a previsto encontrarse hoy, según la radio pública, con representantes de dos partidos de la derecha religiosa, que suman siete de los 120 diputados, acérrimos defensores de la colonización judí­a por motivos religiosos e históricos.

Ayer, se habí­a reunido con Avigdor Liberman, lí­der del partido de extrema derecha laico Israel Beiteinu, tercera formación en el Parlamento con 15 diputados, que expresó su preferencia por un gobierno de derecha.

Como quiera que sea, los medios de comunicación y los analistas coinciden en pensar que Netanyahu será el próximo primer ministro.

A falta de aliados polí­ticos, Tzipi Livni, la ministra de Relaciones Exteriores y dirigente del partido de centro-izquierda Kadima, no tiene ninguna posibilidad de momento de formar gobierno a pesar de que su partido haya obtenido 28 escaños, uno más que el Likud.

Según los analistas, Livni sólo puede contar con el apoyo de sus 28 diputados en la nueva Kneset (Parlamento unicameral) dado que las formaciones de izquierda, muy debilitadas en estos comicios, no le dieron su apoyo.

Así­, el Partido Laborista, que cayó a 13 diputados de los 19 que tení­a hasta ahora, anunció que se resignaba a quedar en la oposición porque la formación de un gobierno dirigido por Livni le parece irrealista.

«Las posibilidades de Livni de formar un gobierno se acercan a cero», considera el politólogo Abraham Diskin.

«Hay que acabar con este circo mediático. Livni no puede seguir pretendiendo haber sido elegida por el pueblo para tomar las riendas del paí­s con el pretexto de que su partido tiene un escaño más», declaró este profesor de la Universidad Hebraica de Jerusalén.

La gran incógnita es saber si Netanyahu constituirá un gobierno restringido respaldándose en Lieberman, o ampliado con la participación de Kadima, como ya dijo que era su intención.

Todos los diarios descartan asimismo un gobierno de Livni, incluso en el caso improbable de que Lieberman se sumase a un gobierno dirigido por la actual ministra de Relaciones Exteriores.

El presidente israelí­ Shimon Peres deberí­a iniciar la semana próxima sus consultas con los partidos polí­ticos para elegir al cabeza de lista mejor situado para obtener la confianza del Parlamento.