El hexagonal eliminatorio de la Concacaf rumbo al Mundial de Sudáfrica-2010 comenzará este miércoles y tendrá en la visita de México a Estados Unidos un arranque de alto voltaje.
Los juegos Costa Rica Honduras y El Salvador-Trinidad y Tobago completan la primera de las 10 jornadas de esta ronda clasificatoria que durará hasta el 14 de octubre y que otorga tres pases al Mundial, además de la posibilidad de jugar una repesca contra el quinto lugar de la Conmebol.
El representativo mexicano dirigido por el sueco Sven-Gí¶ran Eriksson, otrora reconocido como Gigante del írea, se trasladó a la ciudad de Columbus, Ohio, rodeado de muchas dudas generadas por la falta de un estilo en la fase previa y los antecedentes ante el mismo rival y en la misma sede.
Rumbo a los Mundiales de Corea del Sur y Japón-2002 y Alemania-2006, Estados Unidos ha optado por jugar en el estadio del Columbus Crew donde las bajas temperaturas y la poca asistencia de aficionados mexicanos han sido factores a su favor.
El 28 de febrero de 2001 y el 3 de septiembre de 2005, Estados Unidos ganó con claridad, en ambas ocasiones por 2-0.
Ante la desconfianza generada por las bajas actuaciones del Tri y los negativos antecedentes contra el rival regional, Pavel Pardo, uno de los «líderes morales» de México, reprochó a los medios de prensa diciendo que «parece que ustedes no son mexicanos», y asumió la obligación de estar con el Tri en Sudáfrica.
«Tenemos que calificar sí o sí. Estoy convencido del proyecto y, por los jugadores que hay, creo que podemos avanzar. Todos los partidos serán difíciles, será una eliminatoria complicada. El juego con Estados Unidos es fundamental, pero tenemos nueve más y la idea es que cada encuentro es vital para nuestras aspiraciones», señaló Pardo.
Bob Bradley, timonel del equipo de las barras y las estrellas se muestra moderado frente al clásico regional, pero lleno de confianza en sus jugadores.
«Tenemos un equipo para estar en la lucha por un pase para el Mundial, llegó el momento de la verdad, el hexagonal final, donde las otras cinco selecciones también tienen excelentes jugadores y posibilidades de ganar», dijo el orientador estadounidense.
Agregó que «no vamos a descubrir ahora la clase de los jugadores mexicanos, nuestros primeros rivales, pero confiamos en lo que nosotros vamos a hacer en el campo».
En Centroamérica, se espera otro enfrentamiento de alta intensidad. En San José, Costa Rica, la selección con mejores estadísticas durante la fase anterior, será anfitriona de Honduras, equipo que le hizo pasar malos momentos a México.
Rodrigo Kenton, director técnico de los ticos, apela a la humildad como uno de los argumentos para poder completar el camino a Sudáfrica.
«El grupo está claro en lo que quiere. Estos diez partidos los vamos a ir preparando paso a paso, con espíritu de lucha y mucha humildad. Serán juegos complicados y tenemos que enfrentarlos con la mayor seriedad posible, lo importante es luchar de tú a tú, sin importar el rival», apuntó Kenton.
En las filas catrachas, también hay confianza de hacerse de una de las plazas a la Copa del Mundo, sin importar que haya otras selecciones con mayor jerarquía.
«Honduras tiene con qué ganar un boleto al Mundial. Hicimos un cuadrangular importante, donde el equipo pudo ganar de local frente a rivales complicados como Jamaica, Canadá y México», recordó el colombiano Reynaldo Rueda, responsable del plantel.
En San Salvador, se medirán los equipos que son considerados como los de menores posibilidades, El Salvador, que busca volver a la Copa del Mundo tras casi 28 años de ausencia, y Trinidad y Tobago que apenas hizo su debut en esta competencia en 2006 y busca repetir la experiencia.
Jornada completa (los tres partidos se disputarán el miércoles): Costa Rica-Honduras, El Salvador-Trinidad y Tobago y Estados Unidos México.