Los ministros de Finanzas del G7 centrarán su reunión del viernes y sábado en Roma en la crisis económica y tratarán de mantenerse firmes ante el proteccionismo, pese a que algunos de sus miembros, como Estados Unidos y Francia, son criticados por recurrir a estas medidas.
Los ministros de Economía y Finanzas junto con los presidentes de los bancos centrales de los siete países más industrializados (Estados Unidos, Japón, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia, Canadá) cenarán el viernes en la capital italiana e iniciarán sus labores el sábado.
Rusia, representada por el ministro de Economía, Alexei Koudrine, también ha sido invitada al encuentro, marcado por las polémicas sobre la ayuda al sector automovilístico en Francia, el plan de la administración de Barack Obama para relanzar la economía de Estados Unidos y las tendencias proteccionistas de otras economías.
Japón advirtió que manifestará su neta oposición al proteccionismo, según anunció el martes el ministro de Finanzas, Shoichi Nakagawa.
«Sabemos desde la época de la Gran Depresión que una ley como la Smoot-Hawley, aprobada en 1930 y que imponía aranceles para proteger los empleos, conduce sólo al desastre», advirtió el ministro.
El establecimiento del llamado arancel Smoot-Hawley condujo a una carrera mundial hacia el proteccionismo y al nacionalismo económico y cerró las fronteras a los productos extranjeros con lo que se inició un conflicto internacional en el plano del comercio.