Obama defiende su plan de reactivación en recta final en el Senado


El presidente de EE.UU., Barack Obama, saluda a los oficiales de marina antes de abordar un helicóptero de la Fuerza Aérea y realizar una visita a desempleados en Indiana, previo a defender su plan de estí­mulo económico.  FOTO LA HORA: AFP Jim WATSON

El plan de reactivación económica en Estados Unidos, que entra en su recta final en el Senado, será defendido hoy por el presidente Barack Obama en su primera rueda de prensa en hora de máxima audiencia televisiva.


El pleno del Senado tiene previsto votar su versión del plan, cifrado en unos 800 mil millones de dólares, poco antes de que Obama hable frente las cámaras a las cinco de la tarde (hora de Guatemala).

La odisea del Plan de Reactivación y Estí­mulo Económico, sin embargo, aún no habrá concluido, incluso si el gobierno de Obama consigue finalmente los 60 votos necesarios para su aprobación.

El Senado y la Cámara de Representantes deben reunirse luego, a lo largo de esta semana, para ajustar las cifras y sacar un proyecto definitivo a partir de sus respectivas versiones.

Ambos borradores del plan son similares, pero la oposición republicana consiguió en el Senado ampliar los recortes de impuestos para los hogares y empresas, y recortar sustancialmente los gastos sociales de la propuesta de los representantes demócratas.

Obama, que endureció su discurso hacia el Congreso a finales de la semana pasada, quiere ver aprobado el plan a mediados de este mes, para empezar inmediatamente a distribuir el dinero a los estados, iniciar ambiciosos proyectos de reforma del sector sanitario y educativo y aumentar los subsidios para los desempleados.

Estados Unidos perdió en enero cerca de 600 mil empleos, una cifra desconocida en décadas.

El plan de Obama es también una apuesta desconocida por su talla y ambición para luchar contra la degradación de la economí­a, según observadores.

Sin embargo, el objetivo de lograr una aprobación holgada, gracias a una parte apreciable de la oposición, quedó atrás, y Obama opta resueltamente ahora por defender su plan directamente ante la opinión pública.

El presidente estadounidense protagonizará hacia las once de la mañana (hora de Guatemala) un acto público en una ciudad del estado de Indiana (noreste), Elkhart, donde el desempleo subió en un año de 4,7% a más de 15,3%.

Tras su discurso, Obama regresará a Washington para aparecer ante la prensa en la Casa Blanca.

El presidente estadounidense repetirá el acto público hoy si es necesario, informó su portavoz Robert Biggs el pasado viernes.

Hasta hoy, al menos tres senadores republicanos moderados estaban dispuestos a votar en favor del plan gubernamental.

Los demócratas tienen 58 escaños en el Senado, de un total de 100. Necesitan 60 para asegurarse la derrota de cualquier estratagema republicana para retrasar la votación.

«Si no actuamos rápidamente para poner en marcha este plan, nuestra crisis económica podrí­a convertirse en una catástrofe nacional», advirtió Obama la semana pasada.

La Casa Blanca permanece totalmente concentrada en la aprobación del plan.

El Departamento del Tesoro tení­a previsto anunciar hoy cómo iba a gastar los restantes 350 mil millones de dólares del plan de rescate bancario, conocido como TARP por sus siglas en inglés.

El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, decidió atrasar hasta hoy el anuncio, para no perturbar la difí­cil aprobación senatorial del plan de reactivación económica.

Según el New York Times, el plan de Geithner consiste ahora en pedir la colaboración de los fondos de inversión privados para comprar los activos «tóxicos» de los bancos en crisis.

El gobierno estadounidense garantizará un valor mí­nimo de esos activos (créditos hipotecarios o de consumo en su gran parte) para alentar esa participación privada, explicó el diario.