Huelga general contra la vida cara


Los manifestantes obstaculizaron la entrada al aeropuerto de la isla.

Varios miles de personas manifiestan desde el sábado en Basse-Terre, mientras proseguí­an las negociaciones entre la patronal y el «Comité contra la Explotación Excesiva» para tratar de poner fin a la huelga general que afecta a la isla caribeña francesa de Guadalupe desde el 20 de enero.


Por las calles de Basse-Terre desfilaron tranquilamente unas 50.000 personas llegadas en autobuses desde Pointe-a-Pitre, según el Comité (que reúne a más de medio centenar de asociaciones, partidos y sindicatos locales y que en criollo se llama «Lyannaj kont pwofitasyon», LKP).

Al mismo tiempo, las delegaciones de la patronal y el LKP reanudaron, en la prefectura de la localidad y a puerta cerrada, las negociaciones que llevan a cabo desde el jueves.

El viernes, ambas delegaciones se comprometieron a proseguir con sus contactos hasta llegar a un «acuerdo interprofesional sobre los salarios».

Según fuentes cercanas a las mismas, las negociaciones podrí­an continuar, si es necesario, durante la noche del sábado al domingo..

En Pointe-í -Pitre, el LKP habí­a organizado para el sábado por la noche un concierto gratuito en el que se esperaba la asistencia de miles de personas.

El LKP inició la huelga general el 20 de enero contra la carestí­a de la vida, uniéndose al cierre, un dí­a antes, de las 115 gasolineras de la isla, cuyos patronos se oponen a cualquier nueva apertura.

El LKP reclama al gobierno de Parí­s y a las autoridades locales una rebaja de impuestos, la subida general de los salarios y un recorte de los precios de los carburantes.

Diversas manifestaciones congregaron ya en dí­as pasados a varios miles de personas en una isla que cuenta con 400.000 residentes y cuya economí­a depende del turismo, la agricultura y de los masivas ayudas del Estado.

La situación obligó el domingo pasado al presidente francés, Nicolas Sarkozy, a enviar a la isla al ministro encargado de los territorios de Ultramar, Yves Jégo.

Desde su llegada a la isla, Jégo multiplicó sus promesas: 30 millones de euros en nuevos subsidios para 61.000 beneficiados, 40.000 billetes de avión ida y vuelta entre la isla y la metrópolis a 340 euros para «los guadalupeños más modestos» y limitación del número de gasolineras a 118 durante tres años.

La protesta en Guadalupe se produce en un momento en el que la población francesa clama contra las consecuencias de la crisis económica. La pasada semana, Sarkozy se enfrentó a una huelga general y a masivas manifestaciones que sacaron a las calles de todo el paí­s a, al menos, un millón de personas, según la policí­a.