El gobierno colombiano admitió el viernes el sobrevuelo de aeronaves militares, el domingo pasado, sobre un área donde se hizo la liberación de cuatro rehenes en poder de la guerrilla de las FARC pero dijo que se trató de «un error de buena fe», según el ministerio de Defensa.
El comunicado de prensa fue la respuesta a una denuncia de Daniel Samper, ex garante de las entregas, de que el gobierno irrespetó los acuerdos de seguridad y puso en riesgo las liberaciones con el sobrevuelo de aeronaves militares sobre la zona donde serían liberados cuatro rehenes.
En el comunicado, se responsabiliza al comandante de las Fuerzas Militares, general Freddy Padilla, de haber decidido «que por razones de seguridad, para la liberación y controlar pistas clandestinas, era necesario realizar sobrevuelos de control por encima de 20.000 pies para no romper el límite establecido».
«El ministro (Juan Manuel Santos) consideró que los sobrevuelos fueron un error de buena fe, tal vez producto de la falta de definición de lo que podría ocurrir por encima del límite aprobado y así se lo hizo saber al CICR. Esto quedó totalmente aclarado para las dos liberaciones siguientes», señaló.
Samper, miembro del grupo Colombianos por la Paz -que lidera la senadora opositora Piedad Córdoba y que sirvió como garante de la liberación de seis rehenes- denunció este viernes que, debido a la presencia de los aviones sobre la zona, las FARC incluso llegaron a cancelar las entregas el domingo.
El martes, el ministro Santos había asegurado que el sobrevuelo de aviones militares se dio a más de 10.000 pies de altura y que ésta había sido pactada con el CICR.
El vocero del CICR en Colombia, Ives Heller, dijo este viernes a la AFP que «sí hubo sobrevuelos» y que ello «creó tensión». «El jefe del CICR en Colombia, Christophe Beney, llamó al ministro Santos y le expresó su preocupación y los sobrevuelos cesaron inmediatamente», enfatizó.