Cortes de energía eléctrica, caídas de árboles, crecidas de ríos, aldeas evacuadas por inundaciones y al menos dos muertos ha dejado un frente frío que azota a Centroamérica, acompañado de lluvias y fuertes vientos que alcanzan velocidades de casi 100 kilómetros por hora.
Los vientos son usuales en esta época del año en el istmo y llegan por fenómenos atmosféricos registrados en el Golfo de México y el mar Caribe, y el presente frente se debe a un sistema de alta presión polar que se encuentra en el mar entre Texas y Florida, dijeron los servicios meteorológicos.
El frente ha bajado las temperaturas a 13 grados Celsius en ciudades donde la media anual supera los 25 grados, lo que tiene entumecidos a millones de centroamericanos, mientras las autoridades movilizan a la Cruz Roja, Bomberos, Policía y Ejército para atender las emergencias.
Una mujer panameña de 50 años murió al volcarse el bote en que navegaba por una crecida del Río Cañas, cerca de la frontera con Costa Rica, país donde el clima causó la muerte de un policía, informaron funcionarios de socorro.
El policía Rafael Castillo, de 61 años, fue arrastrado en su motocicleta por la crecida del río La Trinidad, en la zona atlántica, y pese a haber logrado nadar hasta la orilla, pereció poco después por un ataque cardiaco, indicaron las fuentes.
En Costa Rica, las crecidas de ocho ríos anegaron 15 aldeas del Caribe, lo que obligó a la evacuación de algunas comunidades y a la apertura de albergues colectivos a los que han sido llevadas unas 240 personas.
El informe del Instituto Meteorológico Nacional (IMN) indica que hoy se esperan ráfagas de viento que podrían llegar a los 90 kilómetros por hora en las montañas y en las partes bajas del país, incluyendo la vertiente del Pacífico.
Por otra parte, indica el IMN, que las condiciones de temporal permanecerán en el Caribe y la Zona Norte, tanto en el sector montañoso como en las llanuras, en donde se prevé cantidades entre 60mm a 80 mm durante el día.
«Se están enviando botes, alimentos, espumas (colchones), cobijas y se están fortaleciendo las bodegas instaladas en la zona» atlántica, dijo la Comisión.
El frente «ha generado vientos extremadamente fuertes, alcanzado velocidades de 75 a 90 km/h; también, se han presentado precipitaciones de variable intensidad (…) hasta 250 mm en un lapso de 48 horas», agregó la Comisión.
En Guatemala el piloto de un helicóptero tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia por el mal tiempo, mientras en El Salvador el viento ayudó a que se propagara un incendio forestal, que ha consumido al menos 30 hectáreas de bosque.
En el departamento guatemalteco de Jutiapa, fronterizo con El Salvador, las ráfagas de viento llevaron a suspender las clases en al menos 25 escuelas por temor a que causaran daños en las aulas, dijeron radioemisoras.
En la ciudad salvadoreña de Izalco, 65 km al oeste de la capital, la ventolera destruyó los techos de al menos 71 viviendas, pero la Dirección de Protección Civil no reportó víctimas.
Pueblos de al menos cinco departamentos de Guatemala permanecían sin energía eléctrica desde el miércoles en la noche, dijeron medios locales, mientras los meteorólogos prevén que el tiempo tenderá a mejorar el sábado.
En el lago Cocibolca, en el sur de Nicaragua, un «ferry» con 99 pasajeros y ocho tripulantes que zarpó este jueves desde la isla de Ometepe hacia San Jorge, tuvo que ser auxiliado tras quedar a la deriva por una falla mecánica causada por el fuerte viento, dijo el portavoz de la Defensa Civil, teniente coronel Gilberto Narváez.
Asimismo, una mujer nicaragí¼ense resultó herida al caerle la rama de un árbol en el departamento norteño de Matagalpa, dijo Narváez.