Conferencia de seguridad en Múnich


Una policí­a instruye a un perro para que pueda detectar explosivos cerca del Bayerischer Hof Hotel en Múnich, al sur de Alemania, donde se realizará la Conferencia de Seguridad donde participará el vice presidente de EE.UU,, Joe Biden. FOTO LA HORA:  AFP PHOTO DDP/ JOERG KOCH

La delegación estadounidense, liderada por el vicepresidente Joe Biden, será la gran protagonista de la 45ª Conferencia internacional de seguridad que se abre hoy en Múnich y a la que asistirán dirigentes y personalidades de Francia, Irán y otros paí­ses para tratar temas como la no proliferación nuclear.


Wolfgang Ischinger, el nuevo jefe a cargo de la Conferencia de Seguridad de Munich habla con los periodistas en las afueras del hotel Bayerischer Hof.   FOTO LA HORA: AFP JOERG KOCH

El dí­a fuerte de la conferencia será el sábado, con la ansiada intervención del vicepresidente Biden, sobre cuestiones internacionales, en presencia del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, de la canciller alemana Angela Merkel, y del viceprimer ministro ruso, Serguei Ivanov.

Las discusiones mostrarán el carácter crucial de las relaciones del trí­o Estados Unidos-Rusia-Irán en la cuestión nuclear, y en otras como Afganistán, Oriente Medio y seguridad energética, que serán tratadas por unos 300 participantes en esta conferencia que termina el domingo en Múnich, en el sur de Alemania.

Los dos maestros de ceremonias –el ex secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger, partidario de un desarme nuclear integral, y el ministro de Relaciones Exteriores alemán Frank-Walter Steinmeier– seguramente recordarán que el nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, parece dispuesto a negociar con los rusos una reducción masiva del número de ojivas. El tratado START 1 expira a fines de 2009.

Este gesto fue apreciado en Moscú, pues el anterior gobierno de George W. Bush se habí­a mostrado mucho más reservado al respecto.

Sin embargo, la buena voluntad de Estados Unidos no significa que las negociaciones para una reducción mucho más importante de la ya prevista (entre 10 mil y 5.000/6.000 ojivas para los dos paí­ses hacia 2012) vaya a ser fácil.

La presencia del director general de la Agencia Internacional de Energí­a Atómica (AIEA), Mohamed ElBaradei, y del ex negociador iraní­ sobre la cuestión nuclear, Ali Larijani, actualmente presidente del parlamento de un paí­s que sigue bajo la sospecha de tener un programa nuclear militar, promete debates animados.

Las seis potencias encargadas de la cuestión nuclear iraní­ –los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad más Alemania– se pusieron de acuerdo el miércoles pasado en Wiesbaden (oeste de Alemania) respecto a la actitud a tomar frente a las autoridades iraní­es.

A pesar de las sanciones internacionales, Irán sigue negándose a responder a las preguntas de la AIEA sobre las cuestiones no aclaradas de su programa atómico y a interrumpir sus operaciones de enriquecimiento de uranio. Por otra parte, acaba de lanzar su primer satélite, demostrando que sus capacidades balí­sticas han mejorado.

Los participantes en la reunión de Wiesbaden «recibieron favorablemente la voluntad del gobierno estadounidense de iniciar conversaciones con Irán, tal como lo expresó el presidente Obama».

No obstante, Estados Unidos y sus aliados europeos no tienen intención de bajar la guardia.

La discusión con Irán tiene como fondo el Tratado de No Proliferación (TNP), que según los iraní­es no es respetado por las grandes potencias debido a la falta de un compromiso claro respecto al desarme nuclear.

El ministro francés de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, el senador John Kerry, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos, y Mayankote K. Naranayan, consejero de Seguridad Nacional de India, otra potencia atómica militar emergente, también aportarán sus argumentos al debate.

La presencia del director general de la Agencia Internacional de Energí­a Atómica (AIEA), Mohamed ElBaradei, y del ex negociador iraní­ sobre la cuestión nuclear, Ali Larijani, actualmente presidente del parlamento de un paí­s que sigue bajo la sospecha de tener un programa nuclear militar, promete debates animados.
Los participantes en la reunión de Wiesbaden «recibieron favorablemente la voluntad del gobierno estadounidense de iniciar conversaciones con Irán, tal como lo expresó el presidente Obama».