Ponen en órbita su primer satélite


La bandera Iraní­ se aprecia cerca del cohete Safir con el que puso en orbita el primer satélite de ese  paí­s.   FOTO LA HORA: AFP STR

Irán anunció haber puesto en órbita anoche su primer satélite con ayuda de su cohete Safir-2, lo que podrí­a aumentar las preocupaciones de la comunidad internacional sobre las capacidades balí­sticas de la República Islámica.


El satélite, bautizado Omid («esperanza») es de fabricación 100% iraní­, subrayó la agencia oficial IRNA.

«Es el primer satélite lanzado en la historia de nuestra nación y fue propulsado por el cohete Safir-2», afirmó el martes la agencia FARS, sin citar fuentes. IRNA precisó que el lanzamiento fue efectuado anoche.

La televisión mostró al presidente Mahmud Ahmadinejad dando la orden de lanzar el cohete, que llevaba un «mensaje de amistad y de paz del presidente», según la agencia FARS.

Según la agencia ISNA, la primera operación del satélite fue difundir dicho mensaje hacia la Tierra, sin precisar de qué modo.

«Querido pueblo iraní­, vuestros hijos han enviado su primer satélite de fabricación nacional que fue puesto en órbita de la Tierra, en nombre de Dios y del duodécimo imán» del chiismo, dice el mensaje.

«La presencia oficial de la República Islámica de Irán en el espacio entró en la historia para reforzar la fe en Dios, la justicia y la paz», concluye el texto según ISNA.

Irán anunció el 17 de agosto haber lanzado con éxito su cohete Safir («embajador»).

«El cohete es capaz de poner un satélite ligero en órbita baja a una distancia mí­nima de 250 km de la Tierra y máxima de 500 km», habí­a afirmado la televisión estatal sin citar fuentes.

Este anuncio fue recibido con escepticismo en muchos paí­ses occidentales. Francia afirmó por ejemplo que el artefacto «no dispone de capacidades extraatmosféricas».

La frontera entre la atmósfera y el espacio se sitúa a una altitud de 100 km.

Irán anunció a finales de noviembre que habí­a realizado con éxito el lanzamiento de su segundo cohete espacial, Kavoshgar-2, y la recuperación de una sonda que iba a bordo.

Los dos cohetes parecen derivar del misil balí­stico Shahab-3, el de mayor capacidad de su arsenal, con un alcance declarado de cerca de 2.000 km.

Este aparato, desarrollado a partir del No-dong norcoreano, puede teóricamente alcanzar Israel y el sureste de Europa.

Los paí­ses occidentales desconfí­an del programa espacial iraní­, por temer que permita a Teherán desarrollar sus capacidades de ataque balí­stico.

En lo que concierne al satélite Omid, «fue enteramente fabricado en Irán y es de tipo ligero», aseguró IRNA, precisando que tiene «como objetivo mantener comunicaciones con una estación en tierra para efectuar medidas».

«Todos los elementos de Safir-2 y de Omid fueron realizados por cientí­ficos iraní­es», afirmó.

Según la agencia, Omid «efectúa 15 revoluciones en torno a la Tierra cada 24 horas y en cada revolución es controlado dos veces por una estación en el suelo».

Si se confirma la puesta en órbita de Omid, Irán serí­a el segundo paí­s de la región, después de Israel, con capacidad para lanzar satélites.