Inconformidad por propuesta laboral


El presidente ílvaro Colom presentó recientemente el Programa Nacional de Emergencia y Recuperación Económica, en el cual se establece la necesidad de regular el trabajo de tiempo parcial.

La iniciativa del Ejecutivo para aprobar y regular el trabajo de tiempo parcial -incluida en el Programa Nacional de Emergencia y Recuperación Económica- encontró de nuevo una férrea oposición en el sector sindical organizado.

Javier Estrada Tobar
lahora@lahora.com.gt

De acuerdo con el análisis del gobierno sobre las consecuencias de la crisis económica y financiera internacional, ésta requiere de medidas audaces y puntuales que frenen la contracción del crecimiento de las economí­as domésticas.

En consecuencia, el Programa Nacional de Emergencia y Recuperación Económica advierte sobre implementar un paquete de acciones legales para incrementar la oferta de empleo en el paí­s, que incluye dentro de los temas controversiales la aceptación del sistema de trabajo de tiempo parcial.

La medida supone la aprobación en el Congreso y ratificación del Ejecutivo del Convenio 175 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el cual todaví­a es objeto de análisis entre los diputados de la Comisión Legislativa de Relaciones Exteriores.

En ese contexto, las organizaciones sindicales y populares señalan que mantienen una férrea oposición a la aprobación del sistema de trabajo de tiempo parcial, con el argumento de que «viola los derechos socioeconómicos básicos de los ciudadanos».

La revisión del Convenio en el Legislativo y el reciente anuncio del Ejecutivo se convirtieron en una alerta para estos grupos de oposición, que aseguran que en adelante iniciarán un exhaustivo cabildeo para evitar su aprobación.

OPORTUNIDADES

Al contrario del sector sindicalizado, la iniciativa privada organizada sostiene que la aprobación del Convenio 175 significarí­a un aporte importante para el marco legal del sistema laboral.

Fanny de Estrada, de la Asociación Guatemalteca de Exportadores, refiere que con la aprobación del Convenio se permitirí­a a estudiantes, amas de casa y adultos mayores optar a plazas de trabajo de acuerdo a sus capacidades y su rendimiento diario.

De acuerdo con la empresaria, el marco legal de materia laboral vigente impide que los grupos señalados anteriormente participen de actividades productivas formales, y por ello sostiene que los ingresos de las familias son insuficientes.

Dentro de los beneficios, también indica que el Convenio permitirí­a formalizar a buena parte de la economí­a, además de multiplicar los ingresos fiscales y del seguro social con más empleos seguros y dignos.

RETROCESO

El lí­der sindical Victoriano Zacarí­as, por el contrario, considera que el trabajo de tiempo parcial representa un retroceso en «la lucha» por la reivindicación de los derechos de los trabajadores.

A criterio del opositor, el tiempo parcial reducirí­a los ingresos netos de los trabajadores al no ser contratados permanentemente por las empresas y centros productivos.

«Se permitirí­a que los empresarios decidan el número de horas que trabaja cada empleado, limitando así­ sus ingresos de acuerdo a la productividad», dice Zacarí­as.

«Agrega que el Estado no cuenta con la capacidad para velar por el cumplimiento de la normativa laboral, por lo que fácilmente se violarí­an los derechos de los trabajadores y los casos quedarí­an impunes».

Mientras los trabajadores y empleadores mantienen la disyuntiva sobre la aplicación legal de las normas internacionales sobre el trabajo de tiempo parcial, el Ejecutivo sostiene que su implementación será una herramienta efectiva en el contexto de la crisis internacional de los mercados.

«Se permitirí­a que los empresarios decidan el número de horas que trabaja cada empleado, limitando así­ sus ingresos de acuerdo a la productividad»

Victoriano Zacarí­as,

sindicalista

SUPERVISIí“N Inspectores destacados


El ministro de Trabajo y Previsión Social, í‰dgar Rodrí­guez, asegura que la supervisión del cumplimiento de las normas laborales es fundamental dentro de los planes de esa cartera.

El Ministerio de Trabajo cuenta actualmente con 300 inspectores para supervisar a los centros de trabajo de todo el paí­s, lo cual resulta insuficiente para abarcar la totalidad de los patronos y trabajadores.

Rodrí­guez estima que será necesario fortalecer el sistema de inspectorí­a para poder cubrir las necesidades de supervisión de los centros laborales, incluso sin la aprobación del Convenio 175.

«Se ve mal que estemos inventando nuevas comisiones, pero sí­ en el caso de Belice vamos a necesitar una pequeña comisión multipartidaria que le dé seguimiento al tema».
«Hay gente que estudia el caso de Belice por años, hay gente que ha estado interesada en el tema, pero de forma oficial no se ha hecho llegar nada ni al Congreso ni a la Junta Directiva».
«Costó muchí­simo quitar del mapa de Guatemala el departamento de Belice, nos costó muchí­simo dejar de verlo en nuestro mapa geográfico. Ya las nuevas generaciones conocen Belice como un paí­s independiente, nunca aprendieron a dibujar el mapa con esa cola que tení­amos del lado derecho».
«Ya se le ve a Belice como un paí­s independiente, un vecino con quien tenemos que promover una relación de amistad porque somos hermanos; pero el tema no se ha dado por terminado precisamente por esos problemas de tipo territorial, lí­mites en materia de mar, problemas de islas».
«Ya es tiempo de que terminemos con el famoso tema de Belice.»