Gobiernos abandonaron formación en la PNC


El presidente ílvaro Colom aseguró en su primer informe de gobierno, que en los próximos tres años se formarán 20 mil nuevos agentes policiales, para elevar el número de efectivos a 40 mil. El objetivo es acercarse a los estándares internacionales de seguridad en los que se establece que debe haber un policí­a por cada trescientos habitantes, lo que tomando en cuenta las proyecciones del censo significarí­a contar con 65 mil guardias. Sin embargo, una serie de obstáculos impiden que las modestas metas puedan cumplirse, como la falta de infraestructura, docentes y personal dispuesto a convertirse en agente policial.


La Policí­a Nacional Civil (PNC) cuenta actualmente con 20 mil 191 agentes policí­acos. Si los proyectos que se tienen previstos para los próximos años se efectúan, el número de agentes graduados por la Academia de la Policí­a y entregados a la Subdirección General de Personal podrí­a ascender a 35 mil aproximadamente, y no los 40 mil que se señalaron.

Rosa Marí­a Juárez de Delgado, directora de la Academia de la PNC, afirma que la cantidad y calidad de agentes policí­acos es importante, ambas van de la mano. Aunque se debate mucho sobre el primer factor, es necesaria la creación de más agentes, ya que a medida que la población aumenta más policí­as se necesitan para resguardar y proteger a la ciudadaní­a.

Juárez de Delgado señala que esperan contar con 15 mil policí­as más para 2011, mantienen la expectativa de graduar este año a 3 mil 500 agentes y más de 5 mil en 2010 y 2011; no obstante, destaca que este número depende de la apertura de más instalaciones para la formación.

FORMACIí“N

Juárez de Delgado señala que la formación policial es muy importante para el desempeño adecuado del policí­a cuando salga a la calle a ejercer como tal. Señala que, aproximadamente,  de diez a doce meses es el tiempo de preparación de los jóvenes. En dicha preparación obtienen diferentes aprendizajes, los más importantes dependen de la primera fase que se basa en seis tareas núcleo, las cuales comprenden: el manejo de información; la aprehensión, detención y custodia; protección y manejo de la escena del crimen; allanamiento, inspección y registro; protección de personas, bienes públicos y privados y por ultimo patrullaje.

Además, el aspirante a policí­a se capacita en defensa personal, condición fí­sica, natación, primeros auxilios, seguridad vial, computación, inglés, armamento y tiro, automovilismo y motociclismo; asimismo, recibe conferencias sobre narcoactividad, terrorismo, tráfico de armas y robo a bancos, entre otros. Según indica Bárbara Manon Derks, coordinadora del Proyecto Innovación Curricular para la Academia de la PNC, desde el 2004, la Cooperación Holandesa apoya en el nuevo formato de currí­culo policial, con el afán de mejorar la formación del o la joven policí­a.

La coordinadora del proyecto destaca que todos los cursos van orientados al acercamiento a la comunidad, atención a la ví­ctima, niñez y adolescencia en situación de calle y derechos humanos. Además en la academia se cuenta con un polí­gono virtual, el que permite a los instructores capacitar a los futuros policí­as en tiro con arma de fuego y en diferentes escenarios; en este mes de febrero se empezará a utilizar una ciudadela, que servirá como apoyo para que los jóvenes realicen prácticas en diferentes escenas, que van desde un parque, una cantina, un banco, etc.

Las embajadas de Estados Unidos y Alemania también han apoyado a la institución policí­aca para la formación de agentes, además de paí­ses como Chile.

INFRAESTRUCTURA

Marlene Blanco Lapola, directora de la PNC, sostiene que la Academia no tiene la capacidad para albergar a todos los aspirantes a policí­as, por lo que la infraestructura se considera como la principal deficiencia de la institución.

Al igual que Colom, Blanco atribuye el problema de la escasa infraestructura a las administraciones de Portillo y Berger, que a su criterio no tuvieron visión ni interés para cumplir con las metas de seguridad establecidas en los Acuerdos de Paz y por ello nunca se dieron a la tarea de crear más academias a lo largo y ancho del paí­s. 

«Nunca se le apostó de la infraestructura; ahora no podemos tener alumnos hacinados», señala la funcionaria.

Ante ese  abandono que llevó a un  colapso total de la PNC y que derivó en limitada infraestructura,   ahora esta administración se plantea como una solución, reducir el perí­odo de formación de los agentes para que éste sea de seis a diez meses. Con ello se busca  que en un año se doble el número de egresados, sostiene Blanco Lapola; esta opción deja dudas acerca de la calidad en el aprendizaje y preparación de los futuros policí­as.

Se tiene previsto que para este año, aunque no se especifica la fecha, empiece a funcionar la Academia de la PNC en San Juan Sacatepéquez, la cual tendrí­a capacidad para albergar a mil 400 agentes. A finales de marzo se graduarán 700 agentes más de la Academia de la zona 6.

Actualmente, se trabaja en un área de planificación con el Ministerio de Gobernación, que pretende ampliar las instalaciones de la Academia de la zona 6. En caso de concretarse dicho plan el proyecto se ejecutarí­a en 2009 y se utilizarí­an los terrenos de la academia y del área de Finanzas y Logí­stica de la PNC, para que en el 2010 la Academia se pueda beneficiar con más aulas y dormitorios para los aspirantes a policí­a.

Otra posibilidad radica en establecer una academia en Petén, la que se enfocarí­a  en la protección a la naturaleza y en recursos naturales, ésta también se construirí­a en el 2009 para funcionar en 2010. Si se da la ampliación de la actual escuela de aprendizaje policial y se establecen las Academias de San Juan Sacatepéquez y Petén, el número de agentes graduados para 2011 podrí­a sobrepasar los 15 mil, se afirma.

CALIDAD

De acuerdo con un informe oficial, el 76%% de los agentes de la promoción XXI de la Academia de la Policí­a Nacional Civil a quienes se aplicó una prueba de conocimientos básicos obtuvo resultados insatisfactorios.

La mayorí­a de los egresados demostraron no tener la capacidad para redactar un parte policial o clasificar un grupo de quince palabras, según su entonación.

«Dentro de las áreas evaluadas que resaltan más deficiencias en los aspectos evaluados se encuentran la redacción de informes…», refiere el documento.

El informe revela, además, que los agentes graduados tuvieron inconvenientes para contestar preguntas relacionadas con la logí­stica de un allanamiento o la actuación de un policí­a y el respeto de los derechos humanos.

El 76 %% obtuvo una nota por debajo de los 60 puntos, nota mí­nima para la aprobación de la promoción, e incluso, algunos agentes obtuvieron una nota de 8 puntos.

Pese a las serias deficiencias en los conocimientos básicos, los agentes policí­acos fueron promovidos por la Academia y destacados a distintas tareas relacionadas con la seguridad ciudadana.

Al respecto, Marlene Blanco Lapola señaló que la formación de los agentes con baja calificación inició en la administración de su antecesor Isabel Mendoza.

La funcionaria aseguró que los agentes de esa promoción recibirán capacitaciones y cursos adicionales para elevar el nivel de su formación y complementar las deficiencias. 

Por otro lado, indicó que las nuevas promociones de la Policí­a que se formarán en el futuro tendrán más exigencias y por ende, egresarán de la Academia con una mejor preparación para cumplir con las tareas asignadas.

La muestra para realizar la prueba fue el 12 %% de los mil 213 alumnos de la promoción XXI de la Academia de la PNC, lo cual representa un total de 146 pruebas.

NUEVOS AGENTES

Rosa Marí­a Juárez de Delgado, directora de la Academia, sostiene que los jóvenes egresados «están bien preparados» para asumir la seguridad del paí­s, el 70 %% tiene estudios de diversificado, lo que permite que con facilidad adquieran los conocimientos que se imparten en los cursos correspondientes, además, indica que tanto los policí­as egresados de la Academia, así­ como los que ocupan diferentes cargos, se mantienen en constante preparación para el mejor desempeño de sus funciones.

Juárez de Delgado enfatizó que ningún policí­a sale de la Academia si no está preparado en las diferentes áreas del pénsum de estudios, que a los aspirantes no se le asigna una nota, simplemente es considerado «Apto o no Apto», según las áreas evaluadas, por lo que la población debe tomar en cuenta este aspecto, manifiesta.

Por su parte, Marlene Blanco Lapola asegura que la prioridad en la formación de los agentes será la calidad en la enseñanza y la preparación en diversas áreas, para que la preparación no se limite a los conocimientos básicos de seguridad.

«De nada me sirve tener un gran número de agentes si la calidad de rendimiento en el ámbito de seguridad es escasa». De acuerdo con la directora policial, los 15 mil policí­as que se pretenden preparar para los próximos tres años tendrán un perfil superior a los que antes habí­an pasado por las aulas.

Pese a esta pretensión, la PNC no cuenta con suficientes docentes especializados para enfrentar a un gran número de estudiantes e incluso, existe un reducido número de aspirantes a ser policí­as.

La propuesta para aumentar la calidad pasa por elevar el perfil de ingreso de los aspirantes a policí­a, con el afán que la totalidad de nuevos agentes posean tí­tulos de diversificado y cuenten con conocimientos básicos, previo a su entrenamiento en seguridad. «Ahora pedimos una calidad de estudio alta, porque no podemos formarlos desde un nivel primario».

Blanco reconoce que la tarea de formar policí­as es complicada cuando la situación de inseguridad alcanza los í­ndices de Guatemala, donde se contabiliza un promedio de 17 homicidios diarios. La percepción de la violencia conduce a que la opinión pública se centre en una evaluación del desempeño, tanto de los agentes de seguridad como de los directivos de la institución.

Con los indicadores de violencia altos, la funcionaria explica que cada vez menos jóvenes aspiran a convertirse en agentes, lo cual supone otro reto para el plan de seguridad de los próximos tres años. «Me piden policí­as como que si yo fuera una fábrica para hacerlos», dice Blanco.

CONCLUSIí“N

Es importante reivindicar el abandono que las administraciones anteriores dieron a la PNC y al tema de seguridad. Por lo tanto, los planes deben de ser ejecutados para lograr un mejor desempeño estatal en el tema de seguridad. Los analistas estiman y reconocen que la tarea no será fácil, pero destacan que para alcanzar las metas se requiere de voluntad patriótica. La formación de nuevos agentes es solo una de las tantas medidas que se deben de tomar en el tema de seguridad que lastimosamente, cada dí­a enluta a miles de familias guatemaltecas de todos los estratos sociales.

Presupuesto 2009 Servicio de Seguridad ciudadana


Según el Ministerio de Gobernación, el presupuesto asignado para la Policí­a Nacional Civil (PNC) en 2009 es de Q2,469 millones 170 mil 460, en 2008 el monto fue de Q1,867 millones 591 mil 612, el aumento para este año fue de Q601 millones 578 mil 848, lo que representa el 32 por ciento.

Nery Morales, vocero del Mingob, señaló que el presupuesto asignado a la Academia de la Policí­a Nacional Civil (PNC) es utilizado para pago de docentes, compra de material didáctico, estudios socioeconómicos y de reclutamiento, así­ como para infraestructura. Dentro del presupuesto se ha tomado en cuenta el proyecto de la Academia de San Juan Sacatepéquez.

Descripción

Solicitado

Aprobado

Servicios de la PNC

Q2,040,689,616.00

Q2,169,600,271.00

Servicios de Análisis e Investigación Antinarcótica

7,000,000.00

10,000,000.00

Formación de Recurso Humano (Academia)

144,884,000.00

200,000,000.00

Servicios de Salud Policial

15,500,000.00

22,500,000.00

Otras actividades de apoyo

50,900.00

50,900.00

Servicios de Investigación Criminal

3,115,000.00

6,115,000.00

Servicios de Prevención del Delito

3,000,000.00

6,000.000.00

Servicios de Administración de Tránsito Vehicular

54,904,293.00

54,904,289.00

Total

Q2,269,143,809.00

Q2,469,170,460.00

DE FRENTE: Entrevista con Mario Mérida No necesitamos academia, sino universidad


Mario Mérida, coronel retirado y analista en seguridad, opina que para mejorar el desempeño de la institución policí­aca es necesario capacitar y profesionalizar adecuadamente a los agentes, no en una academia, sino en una universidad; además es necesaria la identidad, la calidad y el conocimiento de los jóvenes sobre la labor que deben realizar.

Pregunta: ¿Cuáles cree que son las debilidades de la Policí­a?

Respuesta: No cuenta con suficientes elementos que sirvan de guí­a para el resto de policí­as, por ejemplo, si en un lugar están asignados 90 hombres, debe haber un comisario, un subcomisario, un agente carabinero y otros 3 oficiales más, es decir, un cuadro de mando, que sea el soporte del policí­a; algunos puestos dentro de la institución se han convertido en pago de factura polí­tica, lo que no permite el desarrollo adecuado de quienes están dentro de ella; y por último, el policí­a se ha convertido enemigo de la población, luego de que se involucra en hechos delictivos como secuestros y extorsiones, los guatemaltecos pierden la confianza en ellos.

Pregunta: ¿Cuáles son las fortalezas de la Policí­a?

Respuesta: Cuenta con suficientes recursos logí­sticos y materiales, tiene más de 500 vehí­culos y motocicletas; algunos de los altos mandos de la Policí­a se preparan en universidades para mejorar su calidad profesional; existe apoyo internacional para asistir a los policí­as.

Pregunta: ¿En qué aspectos se debe profesionalizar y capacitar a la Policí­a?

Respuesta: En dos niveles: entender el tema de la seguridad pública y el trabajo que debe realizar en conjunto con el Ministerio de Gobernación, el Ministerio Público y el Sistema Penitenciario; por otro lado debe comprender la seguridad ciudadana y la relación que debe tener el agente con la población, los guatemaltecos, debe identificar los riesgos y las amenazas de los problemas que los agobian y la Policí­a debe combatir esos flagelos.

Pregunta: ¿Considera que es mejor pensar en cantidad o calidad policial?

Respuesta: En calidad y no cantidad, es mejor profesionalizar y capacitar a los agentes con los que se cuentan, inclusive, si llenan los requisitos ascenderlos, además, es recomendable que continúen con estudios universitarios para que puedan ofrecer un desempeño eficaz.

Pregunta: En su calidad de analista, cree que actualmente hay cambios positivos dentro de la institución?

Respuesta: Sí­ hay, entre los altos mandos de la Policí­a, hay comisarios de gran experiencia que continúan profesionalizándose en universidades, como es el caso de Rémber Larios; el rediseño de la Oficina de Responsabilidad Profesional (ORP), que vela por el proceder y la responsabilidad del agente policial; y la inteligencia civil con la que actualmente se trabaja, también constituye un cambio positivo.

Pregunta: ¿Cómo debe actuar la Policí­a para contrarrestar los altos í­ndices de violencia?

Respuesta: Las subestaciones y los serenazgos están muy lejos de la incidencia y delincuencia organizada, lo que no permite el rápido actuar de los agentes cuando se suscita un hecho de este tipo.

Pregunta: ¿Considera que es una buena decisión sacar a los agentes que antes cumplí­an con actividades administrativas, a la calle, para proporcionar protección a la ciudadaní­a?

Respuesta: Tengo mis reservas en ese tema, ya que si éstos han pasado cierto tiempo cumpliendo actividades administrativas, entonces puede que ya no cuenten con las mismas habilidades de antes, creo que si ya se tomó esa decisión es necesario que regresen a la Academia de la Policí­a para fortalecer sus conocimientos, o en dado caso ponerlos a cumplir otra labor, como resguardar lugares menos susceptibles, como en las cercaní­as del Palacio o la Corte Suprema de Justicia, donde no tengan que enfrentarse con delincuentes.

Pregunta: ¿Cree que el hecho de que el año pasado hayan abandonado 17 comisarios las filas policiales, pudiera repercutir en el bajo desempeño de los agentes policiales?

Respuesta: Sí­ porque como no se tiene un plan de retiro de comisarios, se improvisan los altos mandos y las actividades policiales, en este desfase temporal hay posibilidades de que se compren los cargos, por consiguiente, que exista corrupción. Creo que los retiros deben ser planificados para evitar estas situaciones.