El suizo Roger Federer terminó entre lágrimas en la ceremonia de entrega de trofeos del Abierto de Australia de tenis, donde perdió ayer en la final ante el español Rafael Nadal, por 7-5, 3-6, 7-6 (7/3), 3-6 y 6-2.
«Me he sentido mejor, gracias por vuestro apoyo… Esto me está matando», declaró con la voz entrecortada el suizo, antes de tener que dejar de hablar y romper a llorar, ante la ovación del público.
Tras ver a Nadal levantar el trofeo, Federer volvió a tomar el micrófono y felicitó a su rival. «Te lo mereces, has jugado una nueva final fantástica, te deseo lo mejor para esta temporada», declaró, antes de volver a emocionarse.
El campeón en Melbourne también dedicó palabras de elogio para su adversario.
«Eres un gran campeón, eres uno de los mejores de la historia. Vas a batir el récord, de eso no hay ninguna duda», aseguró Nadal, aludiendo a que Federer hubiera igualado el récord de catorce títulos del Grand Slam de Pete Sampras en caso de haber ganado ayer.
En sus duelos particulares, Nadal domina 13-6 al suizo, que ha caído en los cinco últimos enfrentamientos entre ambos, tres de ellos en finales del Grand Slam.