Corea del Norte se siente «al borde de una guerra»


Unos visitantes sudcoreanos se toman una fotografí­a frente a la estación del tren de Dorasan, que enlaza a las dos Coreas. FOTO LA HORA: AFP JUNG YEON-JE

Corea del Norte anunció hoy la ruptura de todos sus acuerdos polí­ticos y militares con su vecina del Sur, a la que acusa de querer precipitar a ambos paí­ses «al borde de una guerra» tras varios meses de grandes tensiones.


Imagen de la zona desmilitarizada de la frontera entre las dos Coreas. La región está entrando en conflicto, debido a problemas limí­trofes marí­timos. FOTO LA HORA: AFP JUNG YEON-JE

«La confrontación del Norte y el Sur en los campos polí­tico y militar alcanzó extremos tales que las relaciones intercoreanas están al borde de la guerra», advirtió un comunicado oficial citado por la agencia de prensa norcoreana KCNA.

El comunicado de la Comisión para la Reunificación Pací­fica de Corea, organismo norcoreano que promueve las relaciones transfronterizas, afirmó que todos los acuerdos polí­ticos y militares con Corea del Sur han quedado anulados, incluido el relativo a su frontera en aguas del mar Amarillo.

Esta zona litigiosa fue escenario de mortí­feros combates en 1999 y 2002.

La frontera entre las dos Coreas en el mar Amarillo fue delimitada unilateralmente por la ONU tras la guerra que enfrentó a los dos paí­ses entre 1950 y 1953. Pyongyang nunca aceptó esa solución y reclama una nueva frontera, a lo que se niega Seúl.

En junio de 2002, seis militares surcoreanos perdieron la vida en un enfrentamiento naval en esa zona, y las pérdidas norcoreanas fueron probablemente más elevadas.

En junio de 1999, varias decenas de marinos norcoreanos perecieron en un choque similar.

Este comunicado es el último capí­tulo del incremento de la tensión en las relaciones bilaterales en los últimos meses. El 17 de enero, un portavoz militar norcoreano amenazó a Corea del Sur con una «confrontación total» si algún barco del sur surcaba el mar Amarillo.

Tras las amenazas, las autoridades militares surcoreanas decretaron el estado de alerta en la frontera entre los dos paí­ses.

El comunicado también acusa al gobierno conservador del presidente surcoreano Lee Myung-Bak de enterrar los acuerdos alcanzados en las cumbres de 2000 y 2007.

Las relaciones entre los dos vecinos peninsulares, que oficialmente siguen en estado de guerra desde el sangriento conflicto de 1950-53, se han deteriorado desde la llegada la poder del presidente Lee en febrero de 2008.

Este conservador, tildado de «traidor» por Pyongyang, preconiza una lí­nea intransigente con el Norte después de una década de polí­tica de mano abierta que practicó su predecesor liberal.

El régimen de Pyongyang, que dispone de un ejército de 1,1 millones de hombres, también despliega desde hace años cientos de misiles convencionales orientados contra Corea del Sur.

Ciertos expertos estiman, sin embargo, que estas nuevas declaraciones marciales, que el régimen comunista acostumbra, buscan llamar la atención de la nueva administración norteamericana.

CONFLICTO Frontera marí­tima


Corea del Norte anunció hoy que no reconoce más su frontera marí­tima con Corea del Sur, objeto de litigio por parte de los dos paí­ses vecinos, según medios oficiales.

La Comisión para la Reunificación Pací­fica de Corea, un organismo norcoreano que promueve las relaciones transfronterizas, declaró en un comunicado, citado por los medios, que todos los acuerdos polí­ticos y militares con Corea del Sur han quedado anulados.

Este comunicado es el último capí­tulo del incremento de la tensión en las relaciones bilaterales en los últimos meses. El 17 de enero, un portavoz militar norcoreano amenazó a Corea del Sur con una «confrontación total» si algún barco del sur ingresaba en el mar Amarillo, que se disputan ambos paí­ses.

Tras las amenazas, las autoridades militares surcoreanas ordenaron reforzar la vigilancia en la frontera entre los dos paí­ses.

En su comunicado, la Comisión para la Reunificación Pací­fica de Corea aseguró que todos los acuerdos alcanzados para acabar con la confrontación polí­tica y militar entre los dos vecinos dejarán de tener validez, incluido el referente a la frontera del mar Amarillo, escenario de violentos combates en 1999 y 2002.

También acusó al gobierno conservador del presidente surcoreano Lee Myung-Bak de enterrar los acuerdos alcanzados en las cumbres de 2000 y 2007.

La frontera entre las dos Coreas en el mar Amarillo fue delimitada unilateralmente por la ONU tras la guerra que enfrentó a los dos paí­ses entre 1950 y 1953. Pyongyang nunca aceptó esa solución y reclama una nueva frontera, a lo que se niega Seúl.