Alta Costura: verano florido y blanco


El verano será blanco según Chanel, casa para la que Karl Lagerfeld presentó el en Parí­s una colección de alta costura alba y florida, mientras Gustavo Lins propuso un vestuario de elegancia prí­stina, inspirada en un icono intemporal: Greta Garbo.


Cortas faldas de pliegues profundos, vestiditos combinados con minichaquetitas, pequeñas capas que marcan los hombros o chaquetas de cuellos recatados: todo es blanco para Chanel.

Pétalos salpican la muselina transparente y ensalzan el encaje de guipur. Leves plumas se posan en un vestido blanco. Preciosas túnicas bordadas de cristal y lentejuelas se combinan con leggings, siempre de blanco.

El negro aprace para marcar la silueta con un trazo, en apliques brillantes en la cintura o en bordados de azabache que adornan los vestidos.

Para Gustavo Lins, la elgancia reside esencialmente en la estructura de las prendas, que envuelven el cuerpo sin aprisionarlo.

El diseñador brasileño propuso un vestuario femenino que no vacila en pedir prestado a los hombres prendas (abrigos, chaquetones, pantalones) y materias, que Lins torna femeninas a través del movimiento, de la manera de ajustarlas en la cintura o de un detalle de muselina o de piel de zorro.

La colección se completa con una serie de vestidos fluidos y muy femeninos, drapeados o con movimiento en espiral. Un vestido «cuatro en uno» de crepé de lana negro con forro de muselina rosa viejo, construido en una sola pieza de tela, es doblemente reversible (espalda-delantero y derecho-revés). Un kimono, prenda de referencia del diseñador, se transforma en vestido y se realza con un echarpe de visón.

En la colección de Christian Lacroix deslumbran los detalles. Bordados o cascadas de flores, trencillas de plata, volantes plisados, motivos con sobrebordados brillantes…

Las mujeres Lacroix lucen cortos vestidos redondeados, cortí­simas faldas plisadas a cuadros, vestidos «baby-doll» de tul pálido o vestidos en forma de trapecio de seda negra bordada con una flor.

En su colección, las flores engalanan boleros y bustiers de tafetán, la pechera o la espalda de un vestido, y caen en cáscada púrpura en en un largo vestido de noche.