Escándalo de espionaje telefónico se extiende


Un escándalo de espionaje telefónico que reveló hace cuatro meses presuntos actos de corrupción petrolera, mantiene en vilo a los peruanos luego de que nuevas evidencias grabadas salieron a luz y pusieron en alerta a empresarios y personajes de las altas esferas del gobierno.


Hasta ahora la difusión de audios privados sobre oscuros negocios en concesiones petroleras provocó la renuncia en octubre del gabinete ministerial en pleno y la reciente desarticulación de una organización dedicada al espionaje telefónico, dirigida por un ex alto oficial de la Marina de Guerra.

Pero una avalancha de 86 nuevos audios divulgados en las últimas 48 horas llevaron al clí­max los temores sobre nuevas e insospechadas aristas del escándalo denominado de los «petroaudios».

«Este nuevo material es la comprobación de la existencia de una red de corrupción que está perfectamente establecida y que contó con la participación de ministros que trabajaron activamente para obtener los negociados», dijo el congresista opositor Daniel Abugattás.

Abugattás, quien presidió una comisión legislativa que investigó el caso, sostuvo que, de haberse conocido antes estas nuevas grabaciones, el dictamen final de su comisión habrí­a sido diferente, pues habrí­a un señalamiento de mayores responsabilidades.

«Desde el punto de vista polí­tico hay hechos nuevos que involucran a personas allegadas al Palacio de Gobierno», opinó por su parte Edgar Raymundo, quien integró también esa comisión parlamentaria.

El congresista opositor Ví­ctor Andrés Garcí­a Belaunde aportó un nuevo cariz al caso al atribuir una finalidad golpista y conspirativa a los «petroaudios» y sindicar a «un sector reaccionario y oscuro de la Marina» de abrigar esa intención.

«Los tanques se usaban en el pasado (para dar golpes de Estado), hoy los audios son los nuevos tanques modernos para crear inestabilidad a los gobiernos», dijo el legislador al señalar que tiene informes de recientes reuniones de oficiales de la Marina que coreaban la consigna «Â¡Giampietri presidente!».

El vicealmirante Luis Giampietri es el primer vicepresidente de la República y un sector de la prensa señala que tiene amistad con el contralmirante en retiro Elí­as Ponce Feijóo, dueño de la empresa Business Track, acusada de realizar labores de espionaje telefónico a empresarios y personalidades del gobierno.

Los nuevos audios divulgados evidencian que Rómulo León Alegrí­a, quien fue ministro en el primer gobierno del presidente Alan Garcí­a (1985-1990) y principal acusado en el caso de los audios, «tení­a mucha cercaní­a a Palacio de Gobierno a través de la secretaria personal del presidente Garcí­a y del secretario general de la presidencia», dijo el periodista Pablo O»Brien.

El periodista fue quien entregó a inicios de semana al Poder Judicial los 86 audios. Sin embargo, dijo no creer que las grabaciones «puedan tumbar al gobierno».

O»Brien no se salvó de los cuestionamientos por haber mantenido los audios desde diciembre sin entregarlos a la justicia.

«Â¿Por qué O»Brien no entregó esos audios?, ¿querí­a dosificarlos, ponerles precio, extorsionar a alguien, arreglar?», preguntó el congresista oficialista Edgar Núñez.

Desde que estalló el escándalo se ha desatado una suerte de sicosis entre empresarios, industriales y funcionarios gubernamentales que han optado por no tratar temas de importancia por teléfono, a la vez que han ordenado hacer barridos electrónicos en sus oficinas ante el temor de ser escuchados clandestinamente.