Sin complicaciones por huelga


Miles de personas participaron en la marcha en Nantes, Francia. FOTO LA HORA: AFP FRANCK PERRY

La jornada de protesta de hoy en Francia comenzó temprano pero sin provocar el caos que se temí­a, al funcionar parcialmente el transporte público.


Todas las centrales sindicales y los partidos de izquierda franceses llamaron hoy a una jornada de huelga a nivel nacional, el primer gran conflicto desde la elección de Nicolas Sarkozy en mayo de 2007 y desde que estalló la crisis, en septiembre pasado.

Este movimiento que se plantea en defensa del empleo, del poder adquisitivo y de los servicios públicos cuenta con el apoyo de un porcentaje entre el 60% y el 75% de la población, según diversos sondeos.

En este contexto de crisis, la protesta está dirigida contra la polí­tica del gobierno de Nicolas Sarkozy y una serie de controvertidas reformas del mercado laboral, la justicia, el sector audiovisual, la salud y el servicio público, que sufrirá un importante recorte del número de funcionarios.

El transporte aéreo estaba parcialmente perturbado en razón de la huelga, pero también debido a la neblina y 10% de los vuelos fueron anulados en el principal aeropuerto parisino de Roissy-Charles De Gaulle, y 30% de aquellos que salen del de Orly.

El tráfico de vehí­culos en las rutas alrededor de la capital francesa estaba menos atascado que lo habitual en perí­odos de huelga, y a nivel nacional, la situación era más o menos la misma que en un dí­a normal en los alrededores de las grandes ciudades, como Lyon, Burdeos, Marsella y Toulouse, según el Centro Nacional de Información y de Coordinación de la ruta (CNICR).

«La gente fue bien informada sobre la huelga y partió más temprano que de costumbre, explicó un responsable del CNIRC. Los atascos alcanzaban unos 90 km a las 07H00 (…) inferior a lo observado durante otras grandes huelgas».

En Parí­s, el transporte público de pasajeros, metro, autobuses y tranví­as estaba perturbado pero menos de lo que se habí­a previsto, salvo una lí­nea interurbana que se encontraba prácticamente paralizada.

La situación era variada en los transportes comunes de la grandes ciudades francesas, con fuertes perturbaciones en Lyon (centro este) y en Marsella (sureste), pero casi normal en Lille (norte).

La circulación de trenes también se veí­a perturbada hoy en la mañana, pero según se pudo observar en una de las grandes estaciones interurbanas parisinas -Saint Lazare- la mayorí­a de los pasajeros se habí­an organizado para esta jornada y se decí­an solidarios de este huelga.

Además de los paros de actividades que deberí­an producirse sobre todo en el sector público, se anunciaron unas 200 manifestaciones que se prevé tendrán gran participación.

En Parí­s están previstas seis marchas, las que partirán desde distintos puntos de la capital para converger en la plaza de la Opera.

El movimiento deberí­a implicar esta vez, además del sector público, más radicalizado, a algunas empresas privadas, donde se habí­an registrado numerosos llamados a suspender las actividades.

Todos los sindicatos de periodistas llamaron a la huelga y estaban programadas acciones de parte de los magistrados en conflicto abierto con la polí­tica judicial de la ministra Rachida Dati.

Las centrales sindicales deberán hacer un balance de esta jornada cuando se reúnan el próximo lunes, en vista de futuras acciones.