Cerca de un centenar de agrupaciones surcarán hoy la principal avenida de Montevideo, Capital Iberoamericana del Carnaval 2009-2010, en el desfile inaugural de la máxima expresión de cultura popular uruguaya, considerada localmente la más larga del orbe.


La distinción de la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas coincide con la puesta en escena de tres reinas recientemente electas, del Carnaval, de las Llamadas y de las Escuelas de Samba, que encabezarán la marcha sobre carros alegóricos fabricados con la participación de mujeres privadas de libertad.
Tras las soberanas y su séquito, murgas, parodistas, humoristas (conjuntos musicales que se caracterizan por la sátira política), lubolos (bailarines negros o blancos pintados de negro), cabezudos, vedettes y emblemáticos personajes del Montevideo colonial de los siglos XVIII y XIX como la Mama Vieja, el Escobillero y el Gramillero, darán brillo a la fiesta del dios Momo.
«Es una rara mezcla de diosa y pantera en la que se conjugan credos, razas y religiones en torno a una pasión popular, que estalla luego en -el desfile de- las Llamadas, el símbolo por excelencia de la cultura afrouruguaya», describió Julio Sosa, «Piel Canela», ícono de la celebración.
Sosa, de 76 años, se apresta a intervenir de su quincuagésimo quinto Carnaval, como actor y director de la sociedad de negros y lubolos «Tronar de Tambores», una de las máximas atracciones del espectáculo conjuntamente con las laureadas murgas «Falta y Resto», «Agarrate Catalina» y «Araca la Cana».
Según estadísticas de la Intendencia de Montevideo, el Carnaval, que tras el desfile inaugural recorre por 40 días distintos escenarios de la ciudad, vende más entradas que el resto de los espectáculos culturales y deportivos de todo un año, incluyendo el fútbol, la otra gran pasión de los uruguayos.
Uno de los puntos más altos de la programación lo constituye el desfile de Llamadas, los días 5 y 6 de febrero, ataviado de su impronta musical autóctona, el candombe, que Uruguay promueve ante la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como Patrimonio Intangible de la Humanidad.
El origen de las Llamadas, a mediados del siglo XVIII, no está vinculado al carnaval (aunque se acopló a esa fiesta en 1890), sino a los antiguos esclavos negros y a su sincretismo con la cultura criolla de ascendencia europea.
La sociedad montevideana permitió a sus esclavos encuentros en los que practicaban sus danzas al son de instrumentos -tamboril, mazacallas, mates, cítara africana- y, como expresaba una resolución del Cabildo, «se podían practicar extramuros» en la costa «los días de fiesta hasta la puesta del sol».
El tradicional desfile de comparsas concita la atención de numerosos turistas que llegan a Montevideo en plena temporada estival provenientes de la región, así como de América del Norte, Europa y Asia.