«El poder judicial está muy débil y vulnerable»


Mario Fuentes Destarac, presidente del Centro para la Defensa de la Constitución (Cedecon), opina sobre la fallida y frustrada elección del presidente de la Corte Suprema de Justicia, que lleva más de tres meses acéfala.

Gerson Ortiz
lahora@lahora.com.gt

Han sido convocadas 24 elecciones en la CSJ, sin ningún resultado positivo, respecto a la elección del presidente del Organismo Judicial, OJ. Tras vencerse el plazo establecido por la Ley para ese acto, en septiembre último la Corte de Constitucionalidad nombró como presidente provisional a Rubén Eliú Higueros. El Presidente del Cedecon se refiere al tema.

– La Hora: Desde el punto de vista del Estado de Derecho, ¿cómo evalúa que la CSJ no se haya puesto de acuerdo para elegir al presidente del Organismo Judicial?

– Mario Fuentes D: Concretamente lo que se puede observar es que está imperando el interés personal de los magistrados de la CSJ y no el interés general. No se está pensando en el bien común y en la institucionalidad, sino se está pensando en los intereses personales de los magistrados.

– LH: Mucho se ha hablado de intereses, pero, ¿cuáles son particularmente esos intereses?

-MFD: Empecemos porque este es el último año del perí­odo en funciones de la actual CSJ; entonces: han ocupado la presidencia cuatro magistrados y en el último año, hay nueve magistrados que no han ocupado la presidencia; esos nueve están en una pugna por ocupar esta última presidencia. Desconozco que haya otro interés polí­tico, pero ese es suficientemente atractivo, desde una perspectiva personal, para esos nueve magistrados. La presidencia del OJ le da una autoridad administrativa importante y se piensa en la dignidad que representa presidir ese organismo.

– LH: Se ha evidenciado también la existencia de dos grupos en la CSJ, uno conformado por los ex presidentes y el otro por los no electos, ¿qué mensaje enví­a esa división?

– MFD: La existencia de dos grupos da la sensación de que no existe una armonización en función de los intereses de la nación; lo único que existe son intereses personalistas en el seno de la CSJ. El hecho que existan dos grupos es sumamente lamentable, sobre todo porque si no se ponen de acuerdo para elegir presidente, cómo estará la discusión de casos de mayor trascendencia en el OJ, a nivel de las cámaras, la pregunta es si prevalece la existencia de los dos grupos para discutir otros casos.

– LH: ¿Cree que ese divisionismo generó que se dejaran en la última página otros temas de interés? porque los magistrados aseguran que no.

– MFD: Indudablemente fue así­.

– LH: ¿Cuáles fueron esos temas?

– MFD: La CSJ debió haber impulsado temas como el proyecto de reformas donde se asigna una competencia mayor a los juzgados de Paz en materia de conocimiento de los delitos; es decir que no conozcan sólo los delitos de multa y faltas, sino de mayor envergadura. Ese, por ejemplo, es un proyecto fundamental y la CSJ no ha hecho el esfuerzo porque ese proyecto se apruebe en el Congreso.

– LH: ¿Qué generó esa omisión?

– MFD: Esto ha permitido que el OJ no haga uso de la mayor infraestructura que tiene que son los juzgados de Paz y se han generado cuellos de botella muy fuertes en ese organismo porque son los juzgados de Primera Instancia los que resuelven este tipo de delitos. Esto temas se han mantenido dentro del OJ y la nueva Corte tiene ese compromiso.

– LH: Respecto a eso: en este perí­odo se dio la propuesta de la CICIG respecto a la ampliación de competencia en los juzgados de la capital. Eso también se ha ido aplazando.

– MFD: Así­ es. Yo estoy de acuerdo que existan tribunales especializados en temas de crimen organizado y delitos de alto impacto, y siendo que la CSJ es la que divide el trabajo de los tribunales, ese es otro tema que ha quedado en el tintero, este proyecto de CICIG debe avalarse porque tiene sentido, lógica y es muy razonable.

– LH: Mientras tanto casos como la matanza de Zacapa y otros, continúan sin un tribunal que los conozca.

– MFD: Indudablemente el hecho que no se haya entrado a fondo en el tema de los tribunales especializados es una de las cosas que se han postergado de forma irresponsable.

– LH: Regresando al tema de la elección: a la fecha van 24 intentos frustrados de elección de presidente, ¿cómo evalúa esa situación?

– MFD: Lamentable, 24 intentos fallidos es muy frustrante para la población; ver que las altas autoridades del poder judicial no se ponen de acuerdo da una sensación de que no se están cumpliendo las obligaciones constitucionales que tienen de elegir a un presidente en la CSJ, y eso crea ese grado de frustración de parte de la población y erosiona al poder judicial.

– LH: Algunos magistrados han llegado a decir que, incluso, podrí­an llegar a 50 elecciones sin que se pongan de acuerdo, ¿qué puede significar que algunos hayan llegado a ver ese panorama?

– MFD: El mensaje ahí­ es que hay posiciones irreconciliables entre los magistrados, y eso quiere decir que esas votaciones fallidas se van a mantener en el transcurso del tiempo. Con eso están diciendo: «Nos podemos juntar muchas veces pero va a continuar la intransigencia». Eso ratifica la frustración de la población ante la situación de impasse en la que se encuentra la CSJ.

– LH: En octubre próximo finaliza el perí­odo de la actual Corte Suprema, ¿qué efectos tendrí­a que los magistrados elijan a un presidente para un perí­odo tan corto?

– MFD: Por ejemplo, si el presidente fuera electo en septiembre, eso serí­a más bochornoso. Yo creo que debieran ponerse de acuerdo para no erosionar este poder judicial que la población lo percibe como un poder judicial que no está respondiendo a las expectativas ciudadanas.

– LH: En más de una oportunidad, los magistrados, incluso, han dado a entender que es la norma constitucional, que ordena cómo elegir presidente, la que no ha influido en ese tema, ¿qué opina de ello?

– MFD: La norma constitucional no es lo más práctico que pudiera esperarse, pero la Constitución está vigente y debe cumplirse. La Constitución es inocente de cara a lo que su sucede a la realidad, no podemos culparla. La Constitución es inocente por principio, y entonces somos los humanos en todo caso los que incumplimos o no los mandatos constitucionales; echarle la culpa a la Carta Magna es el último recurso que puede tener alguien. Su mandato es claro.

– LH: Otros magistrados han declarado la «necesidad» de una reforma a la Constitución en relación a la normativa que ordena la elección, ¿usted estarí­a de acuerdo?

– MFD: Una reforma constitucional no deberí­a ser sólo por este asunto, en reforma así­ se deberán hacer análisis de una serie de normas, pero sólo por esta normativa… ¡Por favor!

– LH: ¿Qué temas sí­ implicarí­an adentrarse en esa reforma?

– MFD: El sistema de seguridad y justicia, el sistema de control de las finanzas públicas, todo lo referente a la Contralorí­a General de Cuentas; la democracia participativa. Incluso en el último congreso jurí­dico que se celebró en el paí­s, se lanzó la propuesta de efectuar una reforma constitucional; pero este es un tema que se debe analizar a fondo y que no debe estar contaminado por la fallida elección de presidente de la CSJ.

– LH: ¿Qué cree que hubiera resuelto la CC respecto a la consulta que un grupo intentó enviar, sobre el nombramiento de Ví­ctor Rivera Woltke como presidente electo?

– MFD: Era absurdo mandar una consulta en ese sentido, es más: poní­a en entredicho a los magistrados de la CSJ al enviarlo. La Constitución en su artí­culo 215 es clara: debe ser electo presidente con una votación de por lo menos, las dos terceras partes del número de magistrados. Nueve magistrados tienen que elegir al presidente de la CSJ.

– LH: La resolución de la CC que nombró a Eliú Higueros como presidente interno también fue criticada por algunos magistrados.

– MFD: La CC no es la que ordena nombrar, la CC sólo interpreta la Constitución y recoge cuál ha sido la historia de la institución, y siempre es el Vocal Primero quien suple al presidente, sea o no ex presidente.

– LH: En el tema de la reelección, algunos magistrados han manifestado su interés en integrar la próxima Corte, ¿cómo ve esas intenciones?

– MFD: Tienen derecho a postularse, a presentar sus currí­culos ante la comisión y ese es un derecho que nadie les niega; pero obviamente será la Comisión de postulación la que tendrá que analizar no sólo sus currí­culos sino sus actuaciones y de ahí­ tomará su decisión.

– LH: Tres temas han estado en la mira en relación al OJ: los antejuicios contra funcionarios, las medidas sustitutivas otorgadas a prófugos de la justicia y la no elección de presidente, ¿cuál cree es la mayor debilidad?

– MFD: En general todo el poder judicial está muy débil y vulnerable. En los antejuicios, yo no he sido partidario de que sea la CSJ la que conozca todos los antejuicios, sino deben canalizarse directamente hacia los órganos correspondientes; eso le da a la CSJ una potestad que no debiera de tener; eso hay que revisarlo en la Ley en Materia de Antejuicio, así­ como las medidas sustitutivas; porque incluso hay funcionarios que tienen medidas sustitutivas y continúan en el ejercicio de sus funciones.

– LH: ¿Qué evaluación le darí­a a la actual CSJ, durante todo su perí­odo y a menos de un año de concluir?

– MFD: Lamentablemente estos dos grupos se formaron desde que tomó posesión la actual CSJ, entonces esta administración ha estado marcada por esta desavenencia entre los dos grupos, en todos los órdenes. Esta CSJ se ha visto marcada por el divisionismo y sus actuaciones se han visto estigmatizadas por esa situación.

– LH: ¿Qué esperarí­a de una próxima CSJ?

– MFD: Ojalá la nueva Corte tenga más armoní­a, coherencia, mayor proyección institucional, que se depongan las actitudes personales y que haya un trabajo conjunto en función de los sagrados intereses del paí­s.