Hay congratulación en el paí­s por nueva Constitución de Bolivia


El presidente del paí­s sudamericano, Evo Morales, es recibido por mujeres quechúas con mistura (una clase de confeti) a su llegada a El Chapare, momentos después de haber ganado el referendo.

La principal organización maya de Guatemala se congratuló ayer por el triunfo del presidente boliviano Evo Morales en un referendo en que fue aprobada «una nueva Constitución Polí­tica para la refundación del Estado Boliviano».


«Bolivia da nuevamente el ejemplo de vanguardia, en la lucha y resistencia que como Pueblos y Nacionalidades Indí­genas llevamos por más de 500 años (…). La Historia por la libertad, la escribimos los Pueblos de Abya Yala», afirmó la Coordinación y Convergencia Nacional Maya de Guatemala Waqib» Kej en un comunicado.

Dijo que el triunfo de la nueva Constitución es producto del buen gobierno de Morales, quien es indí­gena aymara.

«Con la revolución democrática y cultural iniciada por Morales y ratificada en este acto de participación colectiva, deja claro a los grupos de poder tradicional y explotador que el continente de Abya Yala sigue en el camino de acabar con los Estados coloniales y neoliberales», aseguró.

«Como Waqib» Kej nos unimos al festejo del pueblo de Bolivia, ejemplo para los Pueblos Indí­genas del continente y del mundo, mostrando nuestro total respaldo al presidente Morales y su programa de cambios estructurales para el diseño de las polí­ticas estatales», puntualizó.

Morales logró una victoria al imponer una Constitución que será la piedra angular para sus reformas, pero la oposición, que apostó por el «No» y triunfó en la mitad del paí­s, reclama también un papel en esa refundación de la nación.

RESPALDO Evo ovacionado


«Jallalla Evo», es el grito que lanzan los indí­genas aymaras para expresar salud, esperanza y agradecimiento al presidente Evo Morales por la nueva Constitución de Bolivia, aprobada el domingo en referendo.

Ese «jallalla», del comienzo y final de los ritos religiosos, figura en los graffitis, mantas, o banderolas en favor del hombre que promovió la nueva Carta Magna, que recorta de 10 mil a cinco mil el número de hectáreas de tierras que pueden poseer los latifundistas.

Las mayorí­as rurales dieron gracias también a Dios, en diversos actos públicos.

La nueva Constitución aprobada en referendo convierte a Bolivia en un Estado plurinacional social de derecho comunitario y sepulta al Estado neoliberal. «Vivimos el momento polí­tico más importante», reseñó el vicepresidente ílvaro Garcí­a Linera.

Agencias