La crisis financiera pesará sobre las opciones militares de Obama (IISS)


Se estima que el presidente de EE.UU. Barack Obama tendrá una tarea difí­cil debido a los presupuestos militares que flaquean por la crisis.  FOTO LA HORA: AFP Saul LOEB

La crisis económica afectará a los presupuestos militares de todos los paí­ses, complicando sobre todo la tarea del nuevo presidente estadounidense Barack Obama, subrayó hoy en Londres un importante instituto de análisis estratégico.


Según el informe anual del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS, por sus siglas en inglés), pese a que Obama reafirmó desde su primer dí­a en el Salón Oval su voluntad de reducir las tropas en Irak y fortalecer el frente en Afganistán, la crisis podrí­a obligarlo a cambiar de prioridades.

«La crisis tendrá un costo sobre los presupuestos de defensa en el mundo», declaró el director del IISS, John Chipman, en la presentación a la prensa del informe sobre el equilibrio militar en el mundo en 2009.

Chipman sugirió que la recesión generará presiones sobre el nuevo mandatario estadounidense y sobre los gobiernos europeos para que inviertan más en prioridades internas que en operaciones en el extranjero.

«Paí­ses que han gastado considerables sumas en operaciones en el extranjero verán sus presupuestos militares presionados por la necesidad de gastar más en prioridades internas», explicó.

El IISS recalcó que la crisis financiera mundial podrí­a resultar en tensiones entre Estados Unidos y sus aliados europeos en Afganistán, una guerra que está a cargo de las fuerzas de la OTAN, organización que deberá también apretarse el cinturón como resultado de la recesión.

Aunque el aumento de tropas estadounidenses en Irak ha tenido éxito, «subsisten tensiones sobre la repartición de los esfuerzos en Afganistán», notó el IISS.

Mientras el mandatario estadounidense prevé reunirse esta semana con sus jefes militares para examinar el tamaño del refuerzo de tropas que enviará a Afganistán, algunos miembros de la OTAN han expresado su intención de reducir sus tropas en ese paí­s, entre los cuales Francia y Holanda.

El primer ministro holandés, Jan Peter Balkenende, un importante contribuyente de tropas, afirmó que reducirá su contingente militar en Afganistán el año próximo, al tiempo que Francia descartó el enví­o de más refuerzos a Afganistán.

Francia, que tiene unos 3.000 soldados desplegados actualmente en Afganistán, no prevé «ningún plan de aumento de sus efectivos en Afganistán», afirmó el ministro francés de la Defensa, Hervé Morin.

Recientemente, el jefe del Comando Conjunto estadounidense, el almirante Michael Mullen, afirmó que al menos 30.000 efectivos podrí­an ser desplegados en Afganistán, una cifra que duplicarí­a el contingente que opera en el terreno actualmente.

Gran Bretaña -el segundo paí­s con mayor presencia en la fuerza multinacional que invadió Afganistán en 2001- tiene en Afganistán 9.000 militares.

«Hay temores de que este conflicto pase a ser una guerra de Estados Unidos, y no de la OTAN», resumió Christopher Langton, investigador del IISS.