Miles de personas, entre ellos más de 3 mil indígenas de toda América Latina, llegaban ayer a la ciudad amazónica de Belem (norte de Brasil), la víspera de la apertura del Foro Social Mundial (FSM), la cita anual de los altermundialistas.
Más de 100 mil activistas de todo el mundo son esperados para los seis días del FSM, en esta ciudad portuaria ubicada en la confluencia de varios ríos, entre ellos el caudaloso Amazonas, en medio de un calor sofocante.
Esta nueva edición de este Foro lanzado en 2001 en Porto Alegre (sur de Brasil) para denunciar la globalización liberal, estará dominada por la defensa de la Amazonia y por debates sobre la crisis económica, que puede dar nuevos bríos a este movimiento que perdió impulso en los últimos años.
Cinco presidentes de izquierda irán a Belem para el evento: Luis Inacio Lula da Silva (Brasil), Hugo Chávez (Venezuela), Evo Morales (Bolivia), Rafael Correa (Ecuador), y Fernando Lugo (Paraguay).
Hoy, 3.000 indígenas de nueve países que tienen territorio en la Amazonia (Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam, Venezuela y la Guyana Francesa), participarán de la gran marcha de apertura del FSM «para hacer oír su voz al mundo entero», destacó Maria Miquelina, una de las responsables de la organización de los pueblos indígenas de la Amazonia brasileña (Coaiab).
En total, el variopinto Foro abrigará más de 2.000 talleres, seminarios, conferencias, reuniones y acontecimientos diversos.