Los cazadores terminaron siendo los cazados, ya que dos delincuentes fueron baleados tras haber atracado un autobús, según el testimonio de los usuarios del transporte.
lahora@lahora.com.gt
En horas de la mañana, dos hombres subieron a una unidad del autobús de la Ruta 201, la cual conducía aproximadamente a 45 pasajeros que se dirigían hacia la zona 1.
Tras haber despojado de sus pertenencias a los usuarios del transporte, cuando ya se habían bajado de la unidad, un tripulante -que no fue identificado- sacó su arma de fuego y disparó en repetidas ocasiones sobre los atracadores. Uno de ellos -cuya identidad se desconoce, pero se le calcula 26 años- quedó tendido sobre el asfalto en la 7a. avenida y 9a. calle de la zona 9.
César Estrada, piloto del bus asaltado, relató que los dos asaltantes se habían subido por detrás, pero todo fue confuso. «No sé lo que pasó realmente; yo venía adelante y ellos se subieron por atrás, nada más escuché los disparos y luego la gente empezó a tirarse del bus; fue cuando detuve la unidad», narró el conductor.
Estrada añadió que los buses de esta ruta son objeto de constante asedio por parte de pandilleros, por lo que solicitó seguridad.
Eldán Ramírez, agente de la Comisaría 11 que acudió para las investigaciones, indicó que a este asaltante no identificado se le halló un arma calibre 38, por lo que suponen que se trataba del atracador.
TRASLADO
Por su parte, el otro supuesto delincuente fue identificado como Andrés Cameros Jiménez, de 36 años de edad, quedó gravemente herido. Bomberos Municipales lo trasladaron a la Emergencia del Hospital San Juan de Dios.
Cameros Jiménez tenía varias heridas en el cráneo y en el pecho, por lo que su estado fue delicado. Horas después, Ana Luisa Olmedo, vocera del Hospital San Juan de Dios, anunció que este presunto atracador no logró sobrevivir y falleció.
MAL ENDí‰MICO
Carmen Aída Ibarra, analista en seguridad de la Fundación Myrna Mack, contextualizó este hecho con la necesidad de la población de combatir la inseguridad, especialmente los asesinatos contra pilotos, problema que se ha convertido en un «mal endémico», que debe ser atendido urgentemente por las autoridades del país.
La semana pasada fue asesinado un piloto y un ayudante de la ruta 75 en la zona 10 capitalina; éstos fueron asesinados por un hombre que se conducía a pie y que se dio a la fuga, luego de perpetrar el hecho.
El 15 de enero, un pasajero que se conducía en un bus extraurbano que se dirigía al oriente del país, fue asesinado por cuatro hombres que lo despojaron de 62 mil quetzales. Como la víctima se opuso acabaron con su vida, posteriormente se capturó a los supuestos responsables del hecho.
De acuerdo con las estadísticas, en lo que va del año, once pilotos han sido asesinados, seis ayudantes y más de cuatro pasajeros.
Mynor Rolando Alvarado de León enfrenta juicio como sindicado del asesinato de un ayudante de bus urbano ocurrido en 2007.
La fiscalía de Delitos Contra la Vida lo acusa de la muerte de Henry Valenzuela, quien el 26 de agosto de 2007 se encontraba en el interior del bus, de la ruta 32, en el que laboraba como ayudante. En el hecho también falleció Víctor Martínez, mecánico que acompañaba a la víctima.
Según la fiscalía, lo que motivó el crimen fue que la víctima no pagara a los pandilleros que extorsionan en ese sector.