Llaveros, pulseras, adornos, figuras de animales, colgantes, aretes y réplicas de las pirámides mayas son realizadas magistralmente por artesanos de Petén, quienes han aprendido a moldear de forma artística maderas finas y el coco.
lahora@lahora.com.gt


Quienes iniciaron las artesanías en las poblaciones de Ixlú y El Remate compartieron sus conocimientos con muchos jóvenes que en sus ratos libres se dedican a moldear, en forma artística, figuras de la naturaleza y su entorno.
Lograr la aceptación de las artesanías en dichos poblados no fue fácil, ya que en Petén, igual que en otras regiones, el plástico ha sustituido lo artesanal. Sin embargo, el trabajo tesonero de la Asociación de Artesanos ha logrado, no sólo mantener la producción sino que, además, realizar exposiciones en la capital y otros departamentos del país.
Para que más familias peteneras se dedicaran a la producción artesanal, el Aporte para la Descentralización Cultural (Adesca) financió un proyecto cuyos propósitos fueron superados.
El proyecto benefició a cinco miembros de una familia, puesto que fueron capacitados en la producción artesanal, quienes actualmente comparten sus conocimientos con otros aprendices de la región, motivando, especialmente, a los jóvenes para que luego de realizar sus labores cotidianas utilicen el tiempo libre en algo productivo y que, de hecho, les representa un ingreso económico.
LABOR FAMILIAR
«En mi familia todos se dedican a la producción artesanal. Este trabajo nos ha sostenido durante varios años y algunos de mis hijos se han graduado de Educación Media, y lo más importante es que también hemos motivado a otros vecinos a que trabajen la madera y el coco en forma artística», expresó Rubén Monterroso, presidente de la Cooperativa de Artesanos Unidos, cuyo taller está ubicado en la aldea Ixlú, Petén.
En el taller de Monterroso es común observar las tablas de madera de chico zapote, rosal, hormigo, cericote y otras, así como cocos, puesto que forman parte de su materia prima. «No usamos mucha madera, a veces trabajamos solo los desechos porque la idea es conservar la naturaleza», agregó el entrevistado.
El fundamento del proyecto financiado por Adesca era lograr que habitantes de Petén se motivaran a practicar formas alternativas de producción y aprovechamiento del bosque, lo cual según el entrevistado cumplió el objetivo. «Durante las vacaciones escolares varios niños llegan a los talleres de artesanía y ocupan su tiempo en algo bueno, además, varias familias hemos salido adelante», enfatizó Monterroso.
Para Rolando Soto Villafuerte, del Proyecto Ecológico Artesanal, la aceptación de las artesanías fabricadas en Petén se debe a que son hechas con maderas únicas, puesto que no existen en otras regiones del país. «Los extranjeros quedan maravillados por el material que utilizamos así como por la labor artística», agregó el entrevistado.
Los artesanos también han contribuido a detener la tala inmoderada en la región. «El ecosistema también ha sido favorecido con la proliferación de talleres de artesanía, puesto que antes se botaban árboles sin razón, ahora con un árbol una familia de artesanos vive un año y gana el triple, sin destruir el bosque», argumentó Soto Villafuerte.
Los entrevistados coinciden en que el aporte de Adesca fue de suma importancia pues se logró implementar los talleres y la utilización de herramientas adecuadas. «Mejoramos la calidad y agilizamos el trabajo, lo que influye en mayores ganancias. Lo más importante es que la juventud ahora tiene una forma honrada de enfrentar la vida, pues con la artesanía bien se puede sostener a una familia», dijo finalmente Soto Villafuerte.
Motivar al turista nacional y extranjero a invertir en productos naturales.
Promover trabajo.
Capacitar a jóvenes para que tengan una alternativa de ingreso económico.
Utilizar materia prima que no afecte a la naturaleza.
Colaborar con la conservación del patrimonio natural y cultural de las aldeas.