Las pasarelas de París se llenan de un toque austero con las primeras colecciones
de príªt-í -porter masculino para el otoño-invierno 2009-2010.
Para la firma Hugo Boss, el diseñador belga Bruno Pieters dio el tono en el primer día de los desfiles masculinos: siluetas oscuras, finas corbatas negras con las camisas blancas, pantalones estrechos y chaquetas estrictas con cuello Mao y botones invisibles.
El desfile se realizó en un contexto difícil para Hugo Boss, que anunció recientemente una reducción de aproximadamente el 5% de sus efectivos en Alemania, es decir 150 puestos de trabajo.
La marca alemana, que hasta ahora presentaba sus colecciones en Berlín, decidió hacerlo ahora en París, donde desfila con el objetivo de beneficiarse de la condición de vitrina más internacional de la capital francesa, según un portavoz de la firma.
La paleta se compone esencialmente de negro, azul marino y blanco, con la excepción de cuatro prendas rojas, única nota de color en un vestuario de prelado.
El «golden boy» Louis Vuitton optó por un lujo menos ostentoso, ya que la propuesta es de bonetes altos de lana o con gorras, luce chaquetas tornasoladas de colores discretos, y superposiciones de chaquetón, chaleco y camisa con pantalones largos y livianos.
El diseñador Paul Helbers, que trabaja bajo la supervisión de Marc Jacobs, afirma que pensó en el «guardarropa de viaje de un rey africano», lo que explica los «motivos complejos» y las superposiciones de «materias y texturas para crear profundidad».