Realidad en América Latina


Un año importante y muy peculiar está caracterizando este 2009 a nivel mundial, y en particular debe de llamarnos la atención nuestra América Latina.

Lic. Christian Alarcón Duque

Sin embargo, el tema de actualidad y de mayor relevancia lo constituye el cambio de gobierno en el paí­s que a pesar de su crisis financiera interna -que necesariamente repercute en paí­ses como el nuestro- es considerada aún en nuestros dí­as la nación más poderosa del mundo.

Gran expectativa genera el hecho que los demócratas de un corte más liberal que los republicanos vuelvan a tomar posesión de la Casa Blanca. Se espera del ex senador de Illinois, borrar el recuerdo de George W. Bush considerado uno de los peores Presidentes de la historia de los Estados Unidos de América.

Barack Obama, primer Presidente de los Estados Unidos de origen afro-americano, representa a mi peculiar manera de ver las cosas, una esperanza para propios y foráneos; en el caso de los más de treinta millones de extranjeros que habitan territorio norteamericano, siendo un millón de ellos connacionales.

En Latinoamérica el panorama polí­tico es bastante interesante. En El Salvador, la posibilidad que el FMLN gané las elecciones presidenciales y destrone al partido gobernante Arena -después de varios lustros en el poder- es considerado por algunos un hecho inexorable. Funes del partido izquierdista FMLN, de corte moderado aventaja en las encuestas a su más cercano contrincante Rodrigo ívila del partido de corte conservador y neoliberal ARENA, que gobierna la vecina nación desde 1989.

En Nicaragua era de esperarse las maniobras de Ortega para enraizarse en el poder, y parece encaminarse a la consecución de sus propósitos de año nuevo.

Venezuela sigue pasando apuros con el «Chavismo», que pretende perpetuarse gobernando ese paí­s hasta el año 2021; y quién hace entender a Hugo Chávez lo pernicioso que ha resultado a lo largo de la historia la concentración del poder en una sola persona. La alternabilidad en el ejercicio del poder, si bien no garantiza la prosperidad de las naciones -tal el caso de Guatemala- si constituye pilar de toda democracia.

Evo Morales ya debió de haber entendido que de dirigente cocalero a Presidente de una nación tan desigual como Bolivia se necesita ser muy pudoroso; sensato serí­a aconsejarle no emular a su colega venezolano.

Después de un breve recorrido por algunos paí­ses de Latinoamérica, y volviendo a la realidad de nuestro paí­s, la pregunta que necesariamente me formulo es: ¿Que nos depara a los guatemaltecos este año 2009? La incertidumbre que genera en especial este nuevo año es lógica, y comprensible después de año 2008 caracterizado por la violencia a todo nivel, aunado a una crisis económica mundial que ha afectado más a paí­ses pobres como el nuestro.

El gobierno ha sido impasible ante las necesidades de su pueblo, y no se ha comprometido en resolver los problemas de fondo. Sus polí­ticas económicas son erradas y el egocentrismo y displicencia del actual Presidente no le permite ver más que su propia realidad, y no la realidad de un paí­s sumergido en la miseria.

Empero, las cosas hay que verlas desde distintos puntos de vista. Confiemos que en medio de la crisis salgamos fortalecidos.