Obama pone fin a las torturas


La entrada de la Base Militar estadounidense en Guantánamo, la cual será clausurada, por decisión del nuevo presidente Barack Obama. Este centro era motivo de infinitas crí­ticas por las supuestas violaciones a los derechos humanos de los retenidos. FOTO LA HORA AFP BRENNAN LINSLEY

El presidente estadounidense, Barack Obama, firmará hoy, segundo dí­a después de su investidura, varios decretos en los que se ordenará el cierre de la prisión de Guantánamo y se pondrá fin a controvertidos métodos de la agencia de inteligencia CIA.


Un guardia en Guantánamo observa la sombra de uno de los detenidos en ese centro. FOTO LA HORA AFP BRENNAN LINSLEYUna lista oficial de los horarios autorizados para que musulmanes puedan orar en el patio de Guantánamo. FOTO LA HORA AFP BRENNAN LINSLEYLas cadenas que imponí­an a los retenidos en Guantánamo para trasladarlos. FOTO LA HORA AFP BRENNAN LINSLEY

Uno de los decretos ordenará el cierre de Guantánamo de aquí­ a un año, sí­mbolo de los excesos del gobierno de George W. Bush en su «guerra contra el terrorismo», aseguró anoche una fuente de la Casa Blanca.

Será la segunda jornada de trabajo de Obama, ahora respaldado en materia de polí­tica exterior por Hillary Clinton, cuya nominación como secretaria de Estado fue ratificada por el Senado. La prioridad de Clinton será la situación en Medio Oriente, tema que fue objeto el miércoles de una serie de conversaciones telefónicas entre Obama y dirigentes de la región.

Tras llegar al Salón Oval, Obama firmará varios decretos, según los diarios Washington Post y New York Times, uno de los cuales revisará a fondo los cuestionados métodos antiterroristas de la CIA.

«El centro de detención de Guantánamo objeto de este decreto será cerrado lo antes posible y a más tardar en el plazo de un año a partir de la fecha del decreto», afirma el texto de la orden, divulgado por la asociación American Civil Liberties Union (ACLU) y confirmado por la fuente de la Casa Blanca.

Este documento prevé, según la ACLU, que la situación de cada uno de los 245 detenidos en la actualidad será objeto de un «reexamen rápido y meticuloso» y que todos ellos serán puestos de ahora en adelante bajo la protección de las Convenciones de Ginebra, de las cuales Bush los habí­a privado.

Los detenidos serán divididos en tres grupos: los que serán liberados y los que serán procesados ante tribunales estadounidenses, así­ como aquellos que son considerados peligrosos pero no califican en las dos primeras categorí­as y para quienes se deberá encontrar «medios jurí­dicos», según el texto.

El miércoles, dos jueces militares suspendieron por 120 dí­as los procesos judiciales en curso en Guantánamo. Las comisiones militares encargadas de juzgar a estos prisioneros son tribunales de excepción, creados en 2006 y cuestionados por su falta de respeto de los derechos de la defensa.

En cuanto a la revisión de los métodos de la CIA, Greg Craig, el consejero jurí­dico de la Casa Blanca, dialogó la noche del miércoles con legisladores republicanos y demócratas e «indicó a los miembros del Congreso que se esperan «varios» decretos relativos a Guantánamo», según el Washington Post, que cita fuentes cercanas a las conversaciones.

Estas medidas decidirán «modificar las reglas de detención y de interrogatorio de la CIA, limitar en todas las instalaciones estadounidenses del mundo los procesos de interrogatorio a los que figuran en el Manual de terreno del Ejército y prohibir a la agencia (CIA) detener en secreto terroristas (presuntos) en las prisiones de terceros paí­ses», según el Post.

La última versión del Manual de Terreno del Ejército (Army Field Manual), revisada en 2006, prohí­be explí­citamente técnicas de interrogatorio tales como los golpes, la utilización de perros para asustar a los detenidos, los electrochoques y la simulación de ahogamiento, considerados como tortura por las organizaciones de defensa de los derechos humanos.

El New York Times afirma por su parte que «los decretos pondrán fin al programa de la CIA que mantiene a los sospechosos de terrorismo en secreto durante meses o años», y «prohí­be a la CIA utilizar métodos coercitivos de interrogatorio».

CHINA Piden a sus reos


China pidió hoy a Estados Unidos que le entregue a todos los prisioneros chinos en su centro de detención del enclave de la Bahí­a de Guantánamo (Cuba), ante la decisión del presidente norteamericano Barack Obama de cerrar esta prisión.

«Estas personas son miembros del Movimiento Islámico del Turkestán del Este (MITE), que figura en la lista de organizaciones terroristas del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas», dijo a los periodistas la portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores chino, Jiang Yu.

«Ellos deberí­an ser entregados a China, que tratará el caso de acuerdo con la ley», agregó.

En el centro de detención de Guantánamo hay 17 presos que según China forman parte del MITE, una organización considerada terrorista por la ONU que quiere crear una patria independiente en la región de Xinjiang (noroeste de China).

Xinjiang es una gran zona de montañas y desiertos fronteriza de Asia Central, y muchos de sus 8,3 millones de habitantes de la etnia uigur –una minorí­a musulmana de lengua turca– dicen que han sufrido décadas de represión bajo el gobierno comunista.

Los disidentes uigures y algunos grupos de defensa de los derechos humanos han dicho que China ha exagerado la amenaza del MITE y de otros presuntos terroristas en Xinjiang para justificar una fuerte represión.

Jiang reiteró la oposición de China a que otros paí­ses acepten a prisioneros chinos de Guantánamo, después de que algunos gobiernos europeos indicaron que estaban dispuestos a recibir a detenidos si Estados Unidos cerraba esa cárcel.