«Pedimos al Presidente (Barack Obama), que ayer tomó posesión en Estados Unidos, para que vea en realidad lo que viven las personas migrantes, porque no los valoran, sino los maltratan y los discriminan», dijo Lidia Catarina López, una familiar de migrantes.
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Al igual que la joven de 22 años, que viajó desde San Martín Sacatepéquez, Quetzaltenango, para sumarse al plantón frente a la Embajada de Estados Unidos en Guatemala, principalmente mujeres parientes de connacionales indocumentados se congregaron esta mañana para dar la bienvenida al nuevo mandatario estadounidense y pedir que se detenga la persecución contra esta población.
Flora Reynosa, defensora de la población migrante y desarraigada de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), dijo que se acercaron a la sede diplomática norteamericana para «presentar un saludo por el nuevo gobernante y expresar las manifestaciones más sentidas del pueblo de Guatemala y de familiares de inmigrantes».
Organizaciones sociales como la Pastoral de Movilidad Humana, Casa del Migrante, PDH y otras, proclamaron conjuntamente su complacencia porque finalmente, la nación estadounidense será dirigida por un gobernante que genera grandes expectativas, en el tema.
EXPECTATIVA
Los familiares y activistas de derechos humanos de los migrantes no pierden la esperanza de que con la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca, se logre colocar de nuevo en la discusión el tema de la reforma migratoria integral que beneficie a los indocumentados.
Ubaldo Villatoro, de la Mesa Nacional para las Migraciones en Guatemala (Menamig), refirió que esperan cambios favorables que otorguen oportunidad de regulación a los miles de guatemaltecos radicados de manera irregular en Estados Unidos.
«Siempre rechazamos las medidas tomadas a lo largo de su administración (de George W. Bush), porque vulneraron los derechos humanos», aseguró Villatoro.
El integrante de la Menamig aseguró que esperan conseguir medidas ejecutivas para que se detengan las persecuciones, redadas, capturas y deportaciones masivas que se realizaron como una política del anterior gobernante.
SOLIDARIDAD
En otros países centroamericanos, como El Salvador y Honduras, lugares de los cuales hay gran población indocumentada en Estados Unidos, también se desarrollaron actividades de solidaridad para con la comunidad de inmigrantes viviendo en una situación irregular.
Familiares y representantes de sociedad civil organizada se aglutinaron frente a las embajadas de Estados Unidos en sus países, para exigir también respeto a sus derechos.
Se informó que en dos ciudades norteamericanas se desarrollaron movilizaciones de migrantes residentes. Según Ubaldo Villatoro, las mismas se efectuaron en Washington D.C., precisamente en el área cercana a la Casa Blanca y las principales calles y avenidas de Miami.