La realidad de la crisis recibe a Obama en su primer dí­a como Presidente


Un ejecutivo en Japón observa en una pantalla la imagen de Obama, quien está en la mira del mundo para redireccionar la economí­a. FOTO LA HORA: AFP Yoshikazu TSUNO

El flamante presidente estadounidense Barack Obama encara de lleno hoy los distintos frentes que lo aguardan en su gestión, uno de ellos: la recesión económica.


Luego de la multitudinaria toma de posesión de ayer y de una extensa serie de galas en toda la capital, Obama de debe enfrentar al problema económico.

Algo más complicada se presentaba la aprobación de un megaplan de hasta 825 mil millones de dólares que Obama quiere lanzar para impulsar de nuevo la economí­a de su paí­s, que aún no está a salvo de una profunda depresión, y crear hasta tres millones de empleos.

Para analizar las opciones sobre la mesa, Obama también tení­a prevista una reunión con su equipo económico, lleno de experimentados lí­deres de la última administración demócrata, de Bill Clinton.

La confirmación de su secretario del Tesoro, Timothy Geithner, también se anunciaba algo complicada, después de que confesara que en el pasado no pagó todos los impuestos que debiera.

Los demócratas, sin embargo, le garantizaron a su joven presidente un apoyo incondicional.

«En los próximos dí­as, semanas y meses trabajaremos con el presidente Obama para revivir la economí­a, proteger a los dueños de casas y a los consumidores», declaró el lí­der de la mayorí­a en el Senado, Harry Reid, en un comunicado.

Crí­ticas a la administración Bush

Obama criticó en ví­speras de asumir el poder la forma en cómo la administración de su predecesor gastó la primera parte de un enorme paquete de rescate bancario, cifrado en 350 mil millones de dólares.

El gobierno no hizo lo suficiente para ayudar a los estadounidenses que han perdido sus casas a causa del colapso del crédito, consideró Obama, que tiene de todas formas sobre la mesa otro paquete del mismo tamaño, ya aprobado y listo para ser gastado.

La primera medida del equipo Obama, tan sólo pisar el suelo de la Casa Blanca, fue anular de forma provisional todas las regulaciones pendientes dictadas por Bush para que sean revisadas por el nuevo presidente.

Obama, sin embargo, cuenta con la aprobación mayoritaria de sus conciudadanos para afrontar la dura tarea, y de aliados en el mundo entero.