El Estado francés, podría como compensación por su apoyo, aumentar su presencia en el capital de ciertos grupos del sector automóvil, afectado duramente por la crisis, afirmó hoy el secretario de Estado para la Industria, Luc Chatel.
«Las necesidades de los constructores no son siempre de fondos, pero en contrapartida de nuestro apoyo financiero, el aumento en el capital puede, en ciertos casos, ser moneda de cambio», afirmó en una entrevista al cotidiano francés Le Figaro.
A cambio del apoyo del Estado, los constructores deberán comprometerse en la distribución de dividendos, y en la manutención en Francia de las instalaciones industriales, recalcó el ministro, recordando una advertencia hecha ya por el presidente Nicolas Sarkozy.
El apoyo financiero del Estado podría asumir formas diferentes, pero las «cosas no están definidas»: «créditos bonificados, garantías de préstamos, obligaciones convertibles… Se estudian todas las posibilidades», declaró el secretario de Estado.
El gobierno francés convocó para el martes a «estados generales sobre el automóvil» donde se reunirán constructores, fabricantes de partes y subcontratistas y debe culminar antes de fines del presente mes con el anuncio de un plan de reactivación que garantice la supervivencia del sector.
Los «estados generales» coinciden con el lanzamiento oficial de un fondo de apoyo al automóvil por un monto de 300 millones de euros.
El sector automóvil y sus afiliados emplea en Francia a 2,5 millones de personas, es decir el 10% de los efectivos totales en el país, entre los dos grandes grupos Renault y PSA-Peugeot-Citroen, y los subcontratistas como el grupo Valeo.
El Estado posee 15% del capital de Renault, pero no está presente en el del grupo PSA.