El tránsito del gas ruso hacia Europa a través de Ucrania seguía bloqueado por octavo día consecutivo ayer, mientras la Unión Europea (UE) sopesaba los pro y los contra de una cumbre propuesta por Moscú para poner fin a la crisis.
«El grifo continúa cerrado», acusó el gigante ruso Gazprom en un comunicado ayer, afirmando que Ucrania seguía impidiendo el paso por su territorio del gas destinado a Europa pese a un acuerdo para la vigilancia del tránsito de combustible obtenido el lunes por los europeos.
Ucrania dijo estar dispuesta a dejar que transite por su territorio «la totalidad del volumen» de gas destinado a los países europeos, es decir 330 millones de metros cúbicos, según dijo el presidente ucraniano Viktor Yushenko.
El presidente ruso Dimitri Medvedev persistió en su intención de organizar en la capital rusa una verdadera cumbre de jefes de Estado y de gobierno que ya han sido «invitados», según su portavoz.
El presidente ucraniano, Viktor Yushenko, reiteró ayer que sólo participará en la cumbre organizada por los rusos «si se lleva a cabo en territorio europeo».
Y, a modo de baza propia, prepara una cumbre con cinco presidentes de otros tantos países del Este de Europa, el viernes, en Kiev, para discutir sobre la crisis del gas, indicó el jueves una portavoz de la Presidencia ucraniana.
Yushenko, espera a «cinco homólogo de Europa del Este, entre ellos el polaco Lech Kaczynski y el lituano Valdas Adamkus, que ya confirmaron su participación», indicó a la AFP Larissa Mudrak.
Esta se negó a precisar cuáles son los otros presidentes que participarán en la cumbre, en la que discutirán sobre «seguridad energética».
En cuanto a la cumbre propuesta por Moscú, los europeos declinaron la invitación a participar por considerar que ya se han implicado demasiado en el conflicto ruso-ucraniano por el gas.
La UE dijo que está dispuesta como máximo a enviar al ministro checo de la Energía y al comisario europeo de la Energía a una reunión ruso-ucraniana «de alto nivel», para «ayudarles a encontrar un acuerdo duradero» en el conflicto del gas.
Sin embargo ha especificado que «ninguna reunión no debe servir de excusa para aplazar» el suministro, insistió su portavoz, exigiendo su «reanudación inmediata».
El ministro francés de Relaciones Exteriores fue todavía más claro y declaró que «no se reunirían» las condiciones para celebrar una cumbre «mientras no se reanude el suministro de gas, conforme al compromiso de Rusia y de Ucrania».
Sube la tensión
«Hay un peligro seguro de que Rusia pierda credibilidad por las interrupciones» en el suministro de gas a Europa, afirmó la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, durante una conferencia de prensa tras reunirse con su homólogo británico, Gordon Brown, en Berlín.
«Será necesario que aborde este asunto durante mis conversaciones de mañana» con Putin, adelantó.
El conflicto se sale del marco de las relaciones bilaterales entre Kiev y Moscú y sólo puede ser resuelto con la participación de los europeos, declaró el presidente ruso Dimitri Medvedev.
«Lamentablemente, esta cuestión ha salido del marco de las relaciones bilaterales y de la esfera jurídica», agregó.
Medvedev había propuesto la organización de una cumbre entre Rusia, Ucrania y la Unión Europea, el sábado en Moscú.