El número uno mundial, el español Rafael Nadal, tendrá un Abierto de Australia de tenis más complicado que el suizo Roger Federer, segundo del ránking de la ATP, según el sorteo celebrado hoy en Melbourne.
Si derrota en primera ronda al belga Christophe Rochus, el español deberá atravesar un verdadero campo de minas con la presencia en su sector de jugadores no cabezas de serie como Tommy Haas y Lleyton Hewitt, que se enfrentará a Fernando González, finalista en 2007, en el debut.
En su cuadro también figuran los cuatro primeros franceses en la clasificación ATP: Richard Gasquet, adversario potencial en octavos de final, Gilles Simon o Gael Monfils, en cuartos, dos jugadores que le han batido recientemente, y Jo-Wilfried Tsonga, sexto del mundo, en semifinales.
Si Nadal consigue eliminarlos a todos, deberá medirse al británico Andy Murray, número cuarto mundial y sin duda el mejor jugador del circuito de estos últimos meses.
En comparación, Roger Federer, número dos mundial, heredó un sorteo mejor con cabezas de serie como Del Potro, Cilic, Ferrer, Wawrinka y Berdych, a los que ha solido ganar en sus enfrentamientos.
El suizo, que jugará en primera ronda con el italiano Andreas Seppi, podría verse con Marat Safin en la tercera ronda, en una repetición de la final del Open de Australia de 2005, último torneo ganado por el ruso.
Federer preferirá probablemente tener en su mitad del tablero al número tres mundial, el serbio Novak Djokovic, antes que Murray, que se está convirtiendo en su verdugo.
Djokovic, actual campeón, tendrá muchas dificultades para defender su título ya que Andy Roddick y David Nalbandian se encuentran en su cuarto.
En categoría femenina, las hermanas Venus y Serena Williams figuran en la misma mitad de la tabla, con un encuentro posible en semifinales.
La rusa Elena Dementieva, en plena forma actualmente, podría romper esa semifinal y ocupar una de sus plazas.
En la otra mitad de la tabla están las serbias Jelena Jankovic y Ana Ivanovic, rivales potenciales en semifinales, así como la rusa Dinara Safina.
El torneo femenino se anuncia más abierto ya que las cuatro primeras de la clasificación WTA pueden dejar Melbourne con la etiqueta de número uno mundial.