¿Cuándo llegará la tecnologí­a a la PNC en beneficio público?


El requerimiento de los antecedentes policiales en diferentes instituciones privadas y públicas, como un requisito para considerar la opción a otorgar trabajo, se ha convertido en una costumbre, ya que la ley indica de forma clara y expresa que dicho requisito no es sine quanon para la obtención de una plaza o puesto de trabajo.

Fernando Mollinedo

Sin embargo, los patronos requieren los antecedentes como una medida mí­nima para saber si el futuro empleado ha tenido problemas con la ley, lo cual es razonable para, por lo menos, saber que sus trabajadores al menos cumplieron con ese requisito.

La obtención de los mismos en las diferentes comisarí­as es un paso tortuoso que implica sacrificio personal y la consabida exposición al peligro que significa levantarse muy de madrugada y acudir a las comisarí­as para hacer la fila respectiva y esperar de manera paciente, la entrega de número y luego la impresión de la boleta, proceso que se lleva de las cuatro de la mañana a las diez y treinta horas, más o menos.

El proceso de la entrega de los antecedentes policiales deberí­a de estar a la mano del público usuario, y el ciudadano que los necesitare pueda acudir a cualquier comisarí­a en cualquier dí­a y hora y mediante el pago de determinada cantidad, obtenerlos de manera inmediata por medio de las consolas computarizadas.

También, en lo relacionado con las denuncias que por diversas razones se presentan en las comisarí­as, debemos decir que, la persona denunciante debe enfrentarse con la atención deficiente en materia humana y técnica de l@s agentes que atienden de mal modo y en forma prepotente al público usuario.

Las actuales autoridades de la Policí­a Nacional Civil deberí­an de manera urgente hacerse de los medios tecnológicos necesarios para superar el proceso manual y anticuado de prestar este servicio administrativo que en algunos casos no refleja la verdad de lo expuesto por l@s denunciantes, ya que por aspectos culturales, l@s agentes que redactan las denuncias ponen, quitan, aumentan o tergiversan las denuncias que redactan alterando el fondo de las mismas.

Denuncias de robos, asaltos, robo de vehí­culos, pérdida de documentos, extraví­o de personas, denuncias de agresión intrafamiliar y otros casos, bien podrí­an recibirse de manera técnica por medio de consolas computarizadas con los programas especí­ficos para la clase de denuncias que se interpongan.

Lo anterior, aunado con que dichas consolas computarizadas estén «en lí­nea» con el Ministerio Público y los Juzgados, a efecto de evitar el trámite burocrático y las consabidas «vueltas» que hasta el dí­a de hoy son necesarias para pedir y en su caso lograr que se inicien las investigaciones de hechos delictivos denunciados.

Oj Alá que el presupuesto de la Policí­a Nacional Civil de este año, permita dicho logro.